La fama a este lugar se lo ha dado su platillo “The Peking Duck”,el cual lleva un proceso de 24 horas para prepararlo. Su cocina es una mezcla de olores, texturas y sabores que ofrecen una experiencia inolvidable a quienes la prueban.

Sus horas más tranquilas son por la tarde noche. Disfruta de su terraza con vista a Reforma o su chimenea.