En pleno corazón de Polanquito, frente al parque y en una esquina privilegiada está Spuntino, nombre medio neoyorquino, imagen medio italiana (con aires de Cinzano) con una agradabilísima terraza qué ofrece rica comida y sobre todo qué buen servicio.

Cerca de las 2 pm, empieza el movimiento y en 30 minutos está completamente llenó.

Una de las delicias de la casa es el bife de chorizo de 450gr., de esos que siempre dejan pensando al comensal “cuál sera el secreto para que quede igual de rico en casa”, la clave claro, es la calidad de la carne (Calidad Malazzo) y seguramente la enorme parrilla al centro del lugar.

La carta de vinos es pequeña pero suficiente y con buenos precios. Por desgracia no permiten el descorche, actitud que no se aprecia y causa mucha antipatía. Hoy los chilangos deberíamos ser libres de beber lo que se nos de la gana y, los restauranteros deberían tomar esto como un aviso para mejorar la selección y los precios. A pesar del mal rato que esto puede implicar existe un buen Cono Sur 20 Barrels cabernet sauvignon. En boca es un poco pasado de moda, destacan esos sabores tan presentes de madera que ya no son tan frecuentes, sin embargo entre el gusto clásico es una buena elección para acompañar la carne y el pollo a las brasas.

En la compra de una botella de vino, se incluyen una botella de agua mineral italiana. Buen detalle. Las mesas tienen papel como mantel, ideal para dibujar y anotar los puntos relevantes de la comida de negocios

Los clientes frecuentes saben que a veces hay un lomo de huachinango a la putanesca con guarnición de fetuchini de espinaca en porción de 300 gramos.