Quienes han visitado Varsovia, han concluido que es una capital llena de historia, desde su arquitectura hasta su comida, por eso es una ciudad única en el panorama europeo.

Queda claro que cada imitación que se haga de Varsovia y la cultura que la rodea es sólo eso, una imitación. Pocas veces puede ser recreada con exactitud y el único sitio donde se puede recrear, al menos en la CDMX, es en D’ Polak.

Antiguamente conocida como Rincón Polaco, D’Polak ha decidido renovarse en su nueva sede en la Del Valle pero conservando la misma tradición de cocina polaca que hizo que el Papa Juan Pablo II comiera ahí.

Para que no te quedes con la intriga, D’Polak te ofrece el menú que probó el Papa durante su visita, mismo que te reseñamos aquí con mucha devoción.

Las entradas son para morirse y empiezan con el Paté de ganso (Pasztet) elaborado en la casa y muy bien hecho. Le sigue el arenque marinado en aceite y cebolla (Sledz) un delicioso filete de arenque cocinado en cebolla, un sabor bastante robusto, a prueba de personalidades débiles.

La sopa de fresa o ciruela, dependen de la temporada. Con un poco de suerte puedes probar la de fresa, una delicia disponible solo pocas veces al año. Muchos comensales vienen por el pato estilo polaco, relleno de manzanas y blueberries, una sinfonía de sabores dulces y el soberbio sabor del pato.

Un plato típico de los hogares polacos es el Bigos, compuesto por col agrial, col dulce fermentado y varios tipos de carne cortados en trozos, sin duda una apuesta para paladares amantes de lo exótico.

Queda claro que el pato es la especialidad de la casa, por eso no dejes de probar algunos de los que te ofrecen en el menú, a nuestro juicio no puedes dejar de probar el pato relleno de arroz salvaje, una experiencia realmente alucinante, es que en este lugar, cada plato es un lujo que merece ser degustado un dia a la vez porque las porciones son generosas.

No es un lugar que sea económico pero vale la pena si deseas abrir tu paladar y darle una oportunidad a los sabores de Europa oriental.