Una carta con distintos finales.

De mañana, tarde o noche es ideal comer afuera por el ambiente que se siente, estar frente a la plaza central de Tlalpan es desconectarte del DF para sentirte como en provincia, además en esa área se puede fumar o estar con tu mascota.

Comida italiana sin pretensiones y con el mero objetivo de complacer el paladar. El menú no es nada nuevo pero todo se prepara con dedicación y no defrauda. Aquí disfrutas la experiencia de una cena al estilo europeo, en un ambiente cálido y con una buena copa de vino, aunque el desayuno y la comida se disfrutan por igual.

Hay de todo un poco y todos sus sabores son fuertes y exquisitos, su ensalada Rayuela o su tártara de salmón son sólo una sugerencia de entrada. Sus pizzas son excelentes para compartir.

En fin de semana puedes darte el rol por la plaza en los puestos donde encontrarás uno que otro tesoro entre las montañas de libros o comprar cualquier accesorio que tu hippie interior necesite (entiéndanse colguijes, inciensos, atrapa sueños…).

En Rayuela es recomendable que reserves para no esperar demasiado por una mesa, en especial si quieres estar afuera.