Puntarena Palmas

Palmas 275 int. B

Entre Monte Kamerún y Sierra Mojada

Col. Lomas De Chapultepec

Tel. 5520 1735 / 5520 1723

Horarios:
lun-sáb 13-23 h, dom 13-18 h.
Precios: $ 500 - $ 600
Formas de Pago:
TC: Todas
Efectivo
Sitio Web
Generos : Pescados y mariscos
Servicios: Reservación recomendada, Abierto en Domingo, Comida de negocios, Ideal para grupos grandes, Valet parking, Área para fumar, Servicio de bar, Servicio para llevar, Carta de vinos destacable, Facilidades para discapacitados, Terraza, Cena romántica, Internet Inalámbrico, Ambiente familiar, Para ver deportes
Puntarena Palmas. / GilbertoCo#5EF908

El ruido alegre y el restaurante a reventar hacen del Puntarena un lugar básico. Probablemente es el mejor restaurante de Palmas. Y no creas que es un lugar al que vas a ver o a ser visto, es para ir con amigos, en donde puedes quedarte hora tras hora de sobremesa. Eso sí, es muy recomendable ir con reservación, si no vas a esperar un buen rato a que te sienten.

La carta es muy variada y, si es la primera vez que vas, no te debe dar pena pedirle al mesero una recomendación. El servicio es muy amable y rápido.

Una alternativa es pedir alguna entrada al centro para compartir y luego que cada quien pida un plato fuerte.

De ley hay que comer las carnitas de atún preparadas a la plancha. Te las sirven con unas tortillas súper étnicas, de jalapeño, chipotle, harina y trigo. La combinación de éstos con el guacamole, la cebollita y el perejil, hacen de estos elegantes tacos todo un manjar.

El sashimi de hamachi con wasabe y salsa de soya hace que experimentes una sensación de placer en cada bocado. El sabor fuerte del wasabe con lo delicado del hamachi abrirá tus ideas.

Uno de sus clásicos es el atún con mantequilla y soya, que viene con una cama de puré de papa a las brasas (no muy bien apachurrado). El atún sellado va encima con una salsa a base de soya y trae como guarnición unos aros de cebolla rebosados. Es un platillo suave pero con filo: puro ingrediente perfecto.

Después de tanto sazón se debe cerrar con broche de oro con el pastel de elote, esponjosito y poco dulce: una maravilla de los dioses.

El Puntarena es un restaurante muy amplio. La decoración falla, pero no llega a incomodar. Es un sofisticado lugar que si tuviera música de trío jurarías que te encuentras a la orilla del mar.

Está vivo, así que cierra los ojos y déjate llevar, te aseguro que vas a comer muy, pero muy bien.