Fans de la carne de cerdo bienvenidos a la meca. En este huequito de Polanco se preparan los mejores sándwiches de puerco estilo italiano (porchetta), una especialidad tan relevante para la cocina de Italia como la mismísima pasta.

La pronunciación correcta es “por-ke-ta”. Se prepara con carne de cerdo sin hueso, asada lentamente y sazonada con romero, salvia e hinojo. El resultado es una corteza crujiente y un interior jugoso que se derrite en la lengua.

Los sándwiches, además de ser un tesoro para los glotones, son jugosos, bien condimentados y generosamente servidos en pan artesanal de la panadería Sal y Dulce Artesanos.

Los que saben recomiendan la San Francisco, preparada con cebolla caramelizada, arúgula y mayonesa de ajo rostizado. Acompaña tu orden al centro con unas papas puercas. Se sirven rostizadas, con una costra de porchetta, ajo, romero, perejil, parmesano y pepperoncini.

En este lugar se le rinde culto al chancho al grado de obsesión, pues no solo es la estrella del menú. Decorado con miles de cerditos de barro, porcelana o peluche notarás que aquí se toman muy en serio su concepto. Tanto así que hasta sirven cerveza artesanal de marcas como Red Pig y Puerco Salvaje.

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