Aquí la comida se prepara bajo la filosofía de slow food, un estilo que respeta las cualidades de los ingredientes y que busca ser lo más fresco posible (lo opuesto al fast food). Y es que si hay algo que Luis Fonsi le haya enseñado al mundo es que todo es mejor Des-pa-cito (excepto sacar dinero de un cajero automático; eso no le debería de tomar más tres movimientos, señora, ¡ya por favor!).

Puedes armar tu propia ensalada con opciones como lechuga, kale, frutas y semillas; complementa con algún aderezo de la casa. También recomendamos la ensalada Zapata: marlin ahumado con aderezo oriental y ajonjolí.

Directo del mar encontramos varias buenas opciones. Entre ellas, el salmón enfosquit (del catalán, “oscurecido”). Se trata de 180 gramos de pescado a la plancha con mantequilla, paprika y ensalada de mango.

Del otro lado de la carta están las pechugas de pollo. Cualquiera de las opciones son magníficas, pero híncale el diente a la de cuitlacoche y panela asado, la empanizada con especias o la de chimichurri con fettuccini a la mantequilla.

También cuentan con menú del día, así que no dudes en preguntar por las opciones porque definitivamente te llevarás una bonita sorpresa que, además, te dejará satisfecho.