La Raclette Santa Fe

Cuillermo González Camarena 900

Esquina con Frente a la Mercedes Benz

Col. Santa Fe

Tel. 5292-2922

Horarios:
Lun-Jue 9- 23 Hrs, Vie-Sab 9-24 Hrs, Dom 9-22 Hrs
Precios: $ 0 - $ 200
Formas de Pago:
TC: Todas
Efectivo
Sitio Web
Generos : Internacional
Servicios: Desayunos, Abierto en Domingo, Comida de negocios, Servicio a domicilio, Servicio para llevar, Carta de vinos destacable, Facilidades para discapacitados, Buenos postres

Deja de correr como “Speedy González” en tu hora de comida. Mejor vente para acá. Aquí comes rápido, rico y a precio moderado. Quítate el saco y aflójate un poco la corbata, nadie te hará cara de fuchi. En este amable e informal lugar no hay pretensiones. Puedes platicar y reír como en el mercado y hasta ver un buen partido de futbol con un buen trago en la mano.

Por la mañana se sirven ricos desayunos con clásicos platillos mexicanos. Los chavos de la Ibero y del Tec llenan las mesas para disfrutar de la hora libre con sus cuates. A partir de la una de la tarde, el restaurante cambia el menú para los ejecutivos que andan a las carreras. No hay por qué complicarse al ordenar, todo es muy simple: ensaladas, pastas y baguettes. Si tienes tiempo, puedes empezar a picar con un suculento fondue con aceite de oliva y ajo; pruébalo, viene ardiendo y con sabores tenues que hasta te antojarán pedir una copa de vino blanco… Si de plano tienes mucha prisa, córrele a la barra de ensaladas; las verduras te sabrán tan frescas como en tu casa y el aderezo como si lo hubiera hecho tu nana.

Lo más rico y clásico del lugar es, sin pensarlo dos veces, la gran variedad de baguettes y sándwiches. Una de las más pedidas es la raclette: pechuga de pavo, roast beef, gruyère, un toque de roquefort y mostaza francesa. La diferencia entre cada uno de sus ingredientes la hacen única. El roquefort le da el sabor fuerte, la mostaza lo ardiente y las carnes realzan con lo ahumado y tierno de su consistencia. Pídela con pan chapata, viene calientita y crujiente, y úntale la picosita salsa chilpotle que te ponen en la mesa. Y si eres de los bravos, ponle un par de rajas de jalapeño. ¿Podrás con ellas? Ahora sí veremos que tan chilango eres.

En cuanto a las pastas, ni se te ocurra pedirlas, sobre todo el spaghetti a los tres quesos, viene tan grasoso que tu paladar quedará con una capa aceitosa, espesa, difícil de quitar. Además, te la sirven casi fría. Mejor bríncate esta parte del menú y vete por lo ya recomendado.

Los postres no son nada que no hayas probado antes: sabores simples y opciones clásicas como el flan de la casa o el pie de manzana con helado de vainilla.

El servicio es muy atento y rápido (por lo que ya no tendrás que preocuparte de tener que inventarle a tu jefe que llegaste tarde por el tráfico o porque se te poncho una llanta del coche). La Raclette seguramente pasará a ser prioridad en tus opciones para comer rico y rápido. Definitivamente, este lugar sí trae su torta bajo el brazo.