La birria, lo sabemos todos, es por excelencia el plato cura crudas más efectivo que existe. Si se sirve muy caliente y muy picante, es la gloria después de la tormenta.

La Polar no tiene mayor atractivo —y no tendría porque ser de otro modo— que la receta jalisciense para preaparar birria, una muy llamativa carta de bebidas y el toque folklórico de la música en vivo.

Es un lugar gigantezco, en el que igual encuentras familias completas que grupos de amigos que llegan a partir mesa o recargar baterías para seguir con la fiesta.

Al estilo de Ocotlán Jalisco se sirve a la mesa un tazón humeante de birria, con carne en trozos con hueso, en lugar de la deshebrada, y un platito con los aditamentos indispensables: cebolla picada, limón y orégano. Para hacer segunda, las cervezas se sirven en tarro de bola, heladas,

Lo más singular del lugar es la carta de postres; un detalle de lo más inusual en este tipo de lugares; pero bueno, también se vale curarse la cruda con ¡un flan casero!.

No hay otra opción en el menú, así que vegetarianos y cuida calorías mejor abstenerse.