La Mansión se distingue desde hace mucho por sus cortes de carne bien cocinados y más jugosos que cualquier chisme que puedas oír. No por nada, la especialidad de este lugar es el filete de res que de sólo ver el interior del corte y sus texturas sabrás que te espera una fiesta y la pista de baile es tu paladar.

La confianza de los clientes a este restaurante no se debe sólo a su gran comida. En este caso, el servicio es tan destacable como los alimentos, las recomendaciones y atenciones y hasta los sommeliers dejan en claro que el gran lujo de comer aquí es sentirse como en una mansión. Aunque si tu casa tiene 30 meseros, una barra de alcohol y una cocina así de grande, seguramente te has de sentir en casa.

Este sitio se trata de carne no te pierdas el jugo de carne o el lomo al limón; escucha las sugerencias que recibas del equipo, podrán guiarte a una gran combinación de carne y vino que no se te habría ocurrido.

Ideal para convivir, a la hora de la comida el lugar siempre está principalmente lleno de reuniones de negocios con empresarios que le hincan el diente a un buen trato sobre un buen plato; sin embargo, por la noche, la clientela cambia los negocios por el placer y abundan las parejas celebrando o las familias conviviendo.