Hay lugares cuyo mayor atractivo es su encanto, su fachada, su ambientación, su atención. La Guelaguetza es uno de esos lugares. Ubicado muy cerca del metro, la fachada es inconfundible y todos la conocen porque este lugar tiene una tradición de 60 años que se ven reflejados en las coloridas paredes y en cada uno de los detalles que rodean este lugar.

Hay cuadros tradicionalistas en las paredes, vitrinas amplias con esculturas propias de Oaxaca y mesas de madera con manteles tejidos y coloridos. El ambiente es alegre, siempre hay música mexicana y el personal es atento. Es que después de 6 décadas, este lugar conoce a dos generaciones completas de comensales y sabe lo que les gusta.

Y a nosotros también nos gusta y por eso te recomendamos los imperdibles de este sitio:

Como buen exponente de la comida oaxaqueña, los platillos se preparan al momento así que ármate de paciencia y cariño.

Si vas en buen plan de desayunar, puedes probar algunas de sus variedades de huevos; con jamón, revueltos, estrellados, con tocino, salchichas, con chorizo y con salsa. Todos los desayunos incluyen café de olla, jugo y fruta.

Si lo que quieres es comida fuerte, las entomatadas con cecina: rica cecina de cerdo, queso, perejil y cebolla, bañada en salsa de jitomate. Es una deliciosa opción para un buen día de mucho trabajo. El queso en salsa es un clásico de la gastronomía oaxaqueña: queso asado en salsa verde o roja y epazote.

La longaniza en salsa, la enmoladas con pollo y las enchiladas de coloradito con pollo son otras ricas ofertas que puedes conseguir aquí. No se te olvide pedir un chile relleno con arroz rojo, y recuerda, llevar a tu familia.