La Casserole

Insurgentes Sur 1880

Entre Encanto y Olivo

Col. Florida

Tel. 5661 4654 / 5661 4030

Horarios:
lun-sáb 8-00 h, dom 8-18 h.
Precios: $ 300 - $ 500
Formas de Pago:
TC: Todas
Efectivo
Sitio Web
Generos : Francesa, Internacional
Servicios: Desayunos, Reservación recomendada, Abierto en Domingo, Comida de negocios, Ideal para grupos grandes, Valet parking, Área para fumar, Servicio de bar, Servicio de banquetes, Carta de vinos destacable, Facilidades para discapacitados, Terraza, Cena romántica, Internet Inalámbrico, Ambiente familiar, Cumpleaños
Un acogedor chalet con deliciosos platillos. / Cortesía.

Con su ambientación tipo chalet, apenas se cruza la puerta de La Casserole, el comensal se olvida del tráfico de Insurgentes. En este espacio el ritmo corre a la justa medida que requiere la preparación de los platillos que han hecho famoso a este restaurante: el fondue de queso, o el de carne, la sopa de cebolla clásica, la carne tártara, el huachinango Napoleón (relleno de salmón y gratinado) o la ensalada césar.

Al llegar, y tras las bebidas, la primera grata experiencia ocurre cuando el mesero ofrece mantequilla… de sabores. Uno puede elegir entre la mantequilla de ajo, apio, cebolla, anchoas, entre otras. El jugo de carne es una garantía. Lejano al caldo desigual de otros restaurantes, aquí se degusta un tazón sin residuos. El sabor del jugo, además, no es altamente recargado. Hay que tener cuidado de sólo agregar unas gotas de las salsas de aderezo, para no arruinar el sutil sabor.

Aunque la presentación de los ravioles rellenos de salmón es muy atractiva (las piezas tienen buen tamaño y la salsa, a base de salmón, las adorna bien), el platillo desmerece, pues el plato está tan caliente que provoca que la salsa y la pasta se pasen de cocción.

En donde la temperatura siempre es la correcta es con el clásico fondue. El de los cuatro quesos siempre está en su punto y se vuelve adictivo en cuanto se inserta el pan en el cubierto para sumergirlo en el queso. Es una opción ideal para una cena o en días húmedos.

El postre no hace honores al lugar. El pay de queso con zarzamora carece de personalidad, es un pastel cualquiera. A pesar de ello, la atención esmerada y lo acogedor del lugar hacen de La Casserole una apuesta siempre ganadora.