“Comal de mis amores, comal mío, qué me hiciste, que no puedo conformarme sin poderte contemplar”. En este lugar querrás hacer algo más que mirar, sobre todo cuando veas el menú que tienen para ofrecerte.

Aquí se come como comerías en casa de tu abuelita: rico, abundante y muy mexicano. Puedes venir en el desayuno o en la comida, y la oferta de platillos es igual de buena. En la mañana tienen los típicos chilaquiles con pollo, huevo o carne y los ricos molletes; así como huaraches y sopes.

A la hora de la comida la carta es extensa, puedes encontrar ensaladas, sopas, pollo, carne, mariscos… te das una idea ¿no? Los platillos más pedidos son la pancita y pozole estilo Jalisco. Para los amantes de los chiles en nogada, acá los podrás encontrar todo el año. Pregunta por su menú del día, te conviene cuesta sólo $90.

Su carta de bebidas obvio no se queda atrás, con destilados, vinos, cervezas y refrescos para amenizar la comida. Pídete un cafecito con un pastel de la casa para dar por terminado el festín.

Si crees que El Comal de mi Amores no te podía dar más, te equivocas. Durante la semana tiene distintas promociones. Los miércoles tiene un súper buffet por $115 (ojo, sólo de 1 pm a 5:45 pm). Toda la semana 2×1 en tequilas seleccionados y jueves y viernes hay 2×1 en cervezas. Los viernes y sábados tienen música en vivo de 3 pm a 5:30 pm.

Pero eso no es todo, también son un salón de eventos. Tienen un amplio espacio con decoraciones algo sobrias, pero los coloridos manteles alegran un poco el ambiente. ¡Lánzate!, que nadie sepa tu sufrir por no conocerlos.