Cascabel

REVISIÓN GENERAL
Crítica Chilango

Av. Javier Barros Sierra 540

Esquina con Avenida de los Poetas

Col. Santa Fe

Tel. 5292 6216

Horarios:
lun-sáb 13:30-23 h, dom 13:30-18 h
Precios: $ 550 - $ 600
Formas de Pago:
TC: Todas
Efectivo
Sitio Web
Generos : Mexicana

El arte de la cocina mexicana se comprende a base de tres elementos: maíz, chile y frijol. De dicha trilogía se desprende el concepto del nuevo restaurante de la chef Lula Martín del Campo: Cascabel, que apostó por trasladar los sabores de nuestra gastronomía a Santa Fe. Decisión arriesgada, ya que es una zona poco amigable para estas propuestas.

Para empezar, su ubicación al fondo de la plaza puede limitar su acceso, pero una vez ahí todo cambia. El espacio tiene dos personalidades: la más formal (aburrido), dictada por mesas con manteles largos ubicada en la terraza, y la otra, con la personalidad para contrarrestar al trajeado cotidiano.

Ahí encontrarás una especie de tienda donde puedes comprar maíz y frijoles en peligro de extinción. Así que haz tu buena obra del día y compra una bolsita.

Con un vistazo a la carta podrás darte cuenta que se trata de platos que encuentras en cantinas, restaurantes y hasta en casa de tu abuela. Así lo evidencian platillos como las quesadillas de quelites o las albóndigas que son receta de la madre de Lula.

En el apartado de antojitos no te pierdas la tártara de cecina, es suavecita y aunque las salsas negras pueden predominar en el paladar, van perfecto con una cerveza bien fría (hooola cubana).

Las modas también tienen un lugar en el menú, como en el caso de la coliflor. Va tatemada (quemada) con chiles secos y alcaparras, pero, siendo honesta, no es algo que pediría nuevamente.

Para sentir el apapacho, hay que poner atención en los platos de cuchara. En especial en la deliciosa birria de res con almejas. Es ligeramente espesa, picosita y perfecta para curar almas fiesteras –está sí la pediría mil veces–. Si buscas algo a la parrilla, lo tienes con opciones como la cabrería o el rib eye, pero si andas a dieta (recibe un abrazo), pide el dorado con kale. Viene aderezado con una simple pero deliciosa vinagreta de limón que acentúa el aroma de las brasas.

Y para terminar, ¡brownie con mole! Si logré robar tu atención, una mordida de este postre también lo hará. El toque del chocolate con el picante te dejará intrigado hasta terminar con él.

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Viajera apasionada por descubrir historias y experiencias a través del paladar. Siempre la encontrarás comiendo algo rico y compartiéndolo en sus redes sociales.