Un clásico de la Guerrero famoso por su cabrito al horno. Lo que antes fuera un restaurante en forma ahora se ha convertido en una típica cantina, pero su fuerte en la comida sigue siendo el cabrito. Puedes pedir pierna, espaldilla o riñonada por $260 o cabeza de cabrito por $80. También hay machitos al albañil o rasurados ($160). Esos son los platillos a la carta y especialidades, pero además te dan la opción de que si consumes un mínimo de cinco cervezas o cuatro copas, tienes derecho a cuatro tiempos de comida.

De hecho a todo mundo lo reciben con un tlacoyo de requesón, y ya que comienza la carrera, el primer tiempo puede ser caldo de camarón, sopa luz o sopa azteca. En el segundo hay cuatro tipos de arroz, espagueti, tostadas de pata, tinga o cochinita, y ensalada de la casa, de atún o de manzana. Conforme avanza se va poniendo más sustancioso. Ya en el tercer tiempo, hay diferentes tipos de antojitos: flautas, quesadillas, cochinita, tortas, sincronizadas, enchiladas de mole, verdes, estilo sonora, suizas, huaraches, codzitos yucatecos, longaniza, chicharrón, carne tártara, quesos… Y en el cuarto tiempo, para que no pierdas en estilo luego del cuarto trago, pues vienen platos aún más fuertes: pecho de ternera, chamorros, molcajetes, cecina, costillas, carnes, alambres, en total 33 opciones. De cada tiempo debes elegir solo un platillo, y si quieres uno extra, el costo es de $90. Las bebidas son las clásicas de una cantina: tequilas, mezcales, rones, brandies, whiskies y más.

De miércoles a domingo, a partir de las tres o cuatro de la tarde llega un cantante de baladas en español, boleros y otros géneros para amenizar el lugar. Si no acostumbras andar por esta zona de la ciudad, te recomendamos ir temprano para salir a buena hora porque más tarde se puede sentir una atmósfera más pesada.