Hay quienes opinan que tiene la mejor terraza de la CDMX. Es un lugar tranquilo, elegante, sencillo y sin pretensiones, enclavado en una de las plazas más pequeñas de San Ángel, Plaza Grand San Ángel.

La vista hacia el jardín y su terraza invitan a degustar una tabla de quesos y un buen vino. Entre semana funciona muy bien para ir con amigos o la pareja y el fin es más familiar.

Los desayunos son muy buenos, el omelette de espárragos con portobello y queso de cabra no tiene desperdicio. Y para la comida o la cena, prepárate para unos pulpos a la plancha, un huachinango en salsa de cítricos o un filete de res en su jugo.

De postre, dudarás entre el dulce de leche o el pie de limón, ambos son deliciosos. A este lugar no vayas con prisas, para que disfrutes a gusto la vista con una copa de vino en mano; los hay de todo el mundo, o un coctel de su mixología especial hasta ya entrada la noche.