5 razones por las que es esencial tomar leche

Vaso de leche
Foto: PixabayUn vaso de leche puede ser mejor que varias bebidas azucaradas

Como chilangos, todo el tiempo estamos apurados y dejamos de lado cuestiones vitales para mantener una buena salud. Vivir en la CDMX implica partirte en mil.

Es común que nos olvidemos de procurar tener una buena alimentación. Sin embargo, sólo basta recordar el esencial papel de la leche y consumirla de manera óptima para estar en el mejor estado.

Gracias a este elemento, se puede conseguir equilibrio en nuestra alimentación. Por eso, aquí te dejamos cinco datos que debes conocer sobre la leche.

1. Es una de las fuentes de energía más potentes y antiguas

¿Te sientes cansado y ya llevas 10 tazas de café? Primero que nada, lava esa taza que debe estar bien sucia. Lo segundo que debes saber es que probablemente no estés consumiendo suficientes alimentos energéticos.

No necesariamente tienes que tomarte una de esas bebidas azucaradas que sólo te aceleran el corazón, pues la leche es una opción saludable considerada una de los cinco proveedores de energía más efectivos.

De igual manera, ocupa el tercer lugar en proveer proteínas y grasas saludables para los seres humanos. Gracias a esta maravilla blanca, no te faltarán vitaminas A y D.

Además, algo que probablemente no sabías es que los seres humanos llevan consumiéndola desde hace 10,000 años. Así es, por increíble que parezca, desde que nació Chabelo la gente ya tomaba leche.

2. No tienes que tomar litros de leche para sentirte bien

Si eres de los que no necesariamente disfrutan de tomar muchos líquidos, te tenemos buenas noticias. No tienes que tomar leche todo el día para mantenerte fuerte (a menos que te encante, pero como todo en la vida, no te excedas).

Con que tomes 2 porciones al día es más que suficiente. Además, la leche es como ese amigo buena copa que todos tenemos: se adapta para cualquier persona.

Existen tipos de leche para cada estilo de vida, desde deslactosada o entera hasta light si estás cuidando ser la más guapa de la playa este verano.

3. Un vaso de leche contiene un tercio del calcio diario recomendado

No tienes que sentirte como viejito tomando una combinación de pastillas diario para conseguir los niveles de calcio que necesitas. Un sólo vaso ya te da un muy buen avance y es fácil digerirlo.

De hecho, para conseguir el mismo calcio que te da un vaso tendrías que comer 16 tortillas, cinco tazas de brócoli cocido, 13 tazas y kale crudo.

La otra es comer alrededor de 11 huevos grandes. Si no eres un atleta olímpico, buena suerte comiéndote todo eso sin querer morirte de indigestión al poco tiempo.

Recuerda que todos necesitamos consumir un mínimo de calcio toda nuestra vida para tener huesos sanos y fuertes. Si eres adolescente, tus huesos continúan formándose; si eres adulto, piensa en conservarlos.

4. ¿No puedes vivir sin el gym? La leche tal vez sea tu nueva mejor amiga

Si vives para hacer ejercicio, sabrás que tu alimentación es parte clave de construir ese cuerpo de gladiador. Una de las cosas más importantes para sentirnos bien (te gusten las pesas o no) es consumir proteínas.

La leche es una fantástica opción para conseguirlas, pues te provee de mucha proteína de alta calidad. Si creías que sólo era buena para los huesos estás equivocado, pues los músculos se mantienen gracias a este alimento.

En caso de que tengas más de cuarenta, te recomendamos tomar leche pues después de esta edad es normal perder masa muscular. Así es, toma leche desde ahorita para ser el viejito más fuerte en el asilo.

5. La leche es tan importante que tiene su propio día

Como todas las cosas que queremos, la leche se merecía su propio cumpleaños. Es desde el 2001 que el Organismo de las Naciones Unidas declaró el 1 de junio el día mundial de la leche.

Esto no sólo es por su valor nutrimental, sino también porque figura en las recomendaciones alimenticias en la mayoría de los países de todo el mundo. La leche es tan buena que se merece festejarla en su propio día. Celebra tomándola y tuiteando a @UnVasoDeLALA.

No nos queda más que decir: felicidades leche. Ah…y gracias mamá por presentárnosla desde niños en el desayuno.