Que siga la tradición

Perfectos para el afterwork

Marc Fauche/ Archivo Chilango

Fisher’s Nápoles  

Georgia 88 entre Nueva York
y Pennsylvania, Nápoles, 5523 2549, dom-mié 9:30-20hrs, jue-sáb
9:30-21hrs, TC: todas, reservación recomendada, VP, $ promedio: 200
pp

La hora pico se extiende a
partir de la 1 a las 5 de la tarde. Para gozar de una mesa cómoda muchos
están dispuestos a esperar hasta una hora. El hambre y el mal humor
lo calman las micheladas gratis que ofrecen en la zona de espera. Pase
automático: la barra. El espacio es enorme, el movimiento y la música
pinta una escena caótica. Meseros apurados van de un lado a otro para
entregar la orden a tiempo. El ambiente no escatima. Hay desde familias
hasta grupos de cuates en busca del cura crudas.  De bienvenida: un caldito
de camarón bien caliente. El mantelito sirve como menú y de este,
todo es una delicia. Las chalupas de chicharrón de camarón a $80 de
entrada sacian el antojo de inmediato. Aunque los tacos de cochinita
de marlín son peligrosos, podrías convertirte en un adicto empedernido
de estas delicias. Los camarones al ajillo van servidos en una cazuelita
remojados en aceite de oliva, ajo y chile guajillo para darle el sazón
perfecto ($126). Sin embargo, el platillo que se lleva las mejores recomendaciones
es la hamburguesa de atún, acompañada de papas fritas y servida con
los ingredientes tradicionales de una "burger" ($126).  El lugar
es tan grande y hay tanta gente para atender, que no logran abarcar
todos los estándares de calidad. Sí, tuvimos la mala experiencia de
recibir un vaso marcado con lipstick.   

Cura crudas: shot de caldo de camarón