Pa’l calorcito: mariscos y vino

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Como que el calor está invadiendo chilangolandia. Van varias
semanasque tenemos muy buen clima (a veces ya muy caluroso), y muchos
aprovechan para cortar el viernes a la hora de la comida y pasar a su
marisquería favorita para saciar su apetito (y curar la cruda) con unos
ricos mariscos. Lo normal es acompañar estos mariscos de viernes (o
sábado, o cualquier día soleado) con chela, clamato y después pasar ya
a los tragos fuertes… pero ¿Por qué no acompañarlos con un vino? Ya
lo hemos dicho varias veces y no nos cansaremos de repetirlo, el vino
(blanco, rosado) es buenísimo para el calor… no lo descarten; y
hablando específicamente de mariscos, su maridaje con vino puede ser de
las mejores combinaciones de la historia.


Recordemos una
vez más que el chiste del maridaje es balancear lo que se come con lo
que se toma, para en conjunto lograr una experiencia más placentera que
la comida o la bebida por separado.
Los mariscos, que en
todo México y en el DF podemos encontrar de altísima calidad, resultan
relativamente fáciles de maridar, generalmente con vinos blancos pero
se vale de todo.
Ostiones, almejas, callo de hacha y
todos esos crustáceos frescos quedan bien con albariño, chenin blanc,
sauvignon blanc y parecidos; vinos frescos, ligeros, secos y con buena
acidez. Ojo, no se excedan en el limón, ponganle menos que de costumbre
si los van a acompañar con estos vinos.


Pero si el callo
de hacha o los ostiones están cocidos, y con alguna salsa cremosa,
acompañenlos con un chardonnay o un viognier, vinos con más cuerpo y
sabores más intensos.
Igual con los camarones varía según
su preparación; camarón fresco con un sauvignon blanc; en aguachile con
un vino más dulce como riesling o gewustraminer; capeados o empanizados
con un vino espumoso.
Los cocteles, ya con salsas mas
complejas y si no son muy picosos podrían quedar bien con un vino tinto
joven y frutal como un chianti o pinot noir; pero si no pueden dejar el
picante de lado vayan por un rosado o si no otra vez con un chardonnay
o un fumé blanc.


En fin, el chiste es buscarle y no tener
miedo de probar; en serio las sorpresas que se pueden llevar al maridar
mariscos con vino pueden ser muy agradables… como siempre no hay
reglas establecidas, simplemente guías que pueden facilitarles la tarea
para lograr un maridaje perfecto, del que se acuerden siempre, y que
cada que vayan a comer ese marisco necesiten abrir la botella de vino
con la que tan bien quedó.


A proposito de esto, hace un
par de semanas se celebró en Ensenada el evento "conchas y vino nuevo"
donde los primeros días del festival se dan a conocer los cultivos de
algunos de estos bichitos de mar, y en el cierre del evento se reúnen a
varias vinícolas, proveedores de conchas y restaurantes para dar un
festín con los bichos marinos de la región.


Van las
recomendaciones de buenavida.mx para maridar mariscos y vino… no se
olviden de seguirnos en twitter (@buenavidamx) y en la página
para más recomendaciones de vino, comida, chela y
más.