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Lo que rifó del día 2

VÍA@Gynna_H
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Te contamos todo lo que pasó en el segundo día de Mesamérica: conciencia alimentaria para los niños mexicanos, el porqué las cantinas chilangas son las que más rifan en México y todo lo que está pasando en torno al movimiento gastronómico que en el último año tomó fuerza en las calles del DF: los food trucks.

Conciencia alimentaria

La titular de la Secretaría de Educación del DF, Mara Robles, anunció la alianza que tendrán con la chef Alice Waters para hacer de la ciudad de México “una escuela experimental que haga una auténtica política alimentaria“. Hay que recordar que desde el año pasado, el Gobierno del DF lanzó el programa SaludArte con el objetivo de combatir la obesidad infantil y educar a los niños de primaria y secundaria en sus hábitos alimenticios.

La cocina, la red social más grande del mundo

En una mesa redonda que moderó Joxe Maria Aizega, director general del Basque Culinary Center, y en la que participaron los chefs Ricardo Camarena, Enrique Fleschmann, Mario Sandoval, Mikel Alonso y Jorge Vallejo, hablaron del papel de la gastronomía como un punto de conexión entre los países y su gente.

Se enfatizó en el tema de identidad y la globalización de la cocina, pues la gente que está detrás de los restaurantes viaja mucho a otros destinos, ya sea físicamente e incluso, gracias a la tecnología, ya lo puede hacer a través de las redes sociales. Este tipo de cosas, ayudan a conocer la cultura de otros países, a cocinar de forma diferente y a familiarizarse con ingredientes que quizá no conocían.

Los mayas como influencia gastronómica

A mediodía subió al escenario uno de los chefs más guapos del congreso gastronómico, o por lo menos en eso coincidían los comentarios del público femenino que acudió el segundo día a Mesamérica. Sin embargo, más allá de las cualidades físicas, el estadounidense Eric Werner, se encargó de dar una interesante ponencia en la que combinó el tema gastronómico con el cultural pues relató la forma en la que Los Mayas lo han influenciado en el arte de cocinar.

Es dueño del restaurante Hartwood que se ubica en la carretera de Tulum por el km 7.6 y que él mismo define como “una cocina realizada a mano”, y es que para Werner no hay instrumento más importante que las manos pues son las que preparan los alimentos. En este espacio no hay máquinas ni electrodomésticos, el chef busca la guía de la comunidad maya de la zona, “amo los mercados mayas porque todo lo venden al mismo precio, son una colectividad en la que no hay mejores que otros”.

Las cantinas chilangas rifan

Una de las conferencias más dinámicas del segundo día fue la que protagonizó el periodista y escritor David Lida, originario de NY pero chilango desde hace 24 años. Durante la plática, Lida compartió diversas anécdotas sobre sus primeros acercamientos con la gente de la ciudad “cuando llegué aquí no conocía a muchas personas y diría que las cantinas fueron mi primera puerta de entrada para conocer el DF”.

Una de las cosas por las que las cantinas chilangas rifan, según el periodista, es porque a cualquier persona le dan la bienvenida. En estos lugares no importan las clases sociales ni las apariencias e incluso, Lida consideró que además de ser excelentes espacios para beber, también son magníficos para comer. “No he conocido una ciudad más generosa con sus bebedores que México”.

Culto al fuego

Dante Ferrero, chef del restaurante Neuquén de Monterrey, le rindió culto al fuego en el escenario de Mesamérica. Habló de su pasión por el asado “un evento cultural, una tradición que nos recuerda lo que somos como especie; matamos para vivir, cocinamos para ser felices”.

El chef y parrillero de origen argentino es conocido por haber cocinado una vaca completa, metió 300 kilos de carne a la parrilla. Sin embargo, aclaró que “yo no soy un psyco que anda matando vacas, y no digo que todos salgamos a matarlas pues considero que no es sostenible que sigamos comiendo carne así como así”. Ferrero dijo que como cocineros deben de hacer la diferencia “somos animales que matamos animales para comer, pero tenemos que conocer más los procesos y estar con los productores para saber qué cosas se pueden mejorar”.

Hacer lo que amas y te apasiona

El barman argentino Tato Giovannoni llegó a Mesamérica para relatar su experiencia en el mundo de la gastronomía y coctelería, y para dejar un mensaje en los futuros chefs de nuestro país “no hace falta tener mucho dinero para cumplir los sueños, sólo hay que ser paciente, trabajar mucho, aprender de las personas que te rodean y creer que se pueden lograr ”.

Giovannoni ha asesorado a mucha gente para abrir bares, y por supuesto, él es dueño de uno: Florería Atlántico, el número 35 del mundo según la revista Drinks International y considerado como el lugar que revolucionó la coctelería en Buenos Aires. Para Tato, más allá de la inversión económica que se pueda hacer para abrir un negocio es primordial el factor humano, la gente que lo atiende, “es importante que esté feliz trabajando en ese lugar”.

Más que comida callejera

Edgar Núñez, de Barra Vieja y Burger Lab, Bernardo Bukantz, de Primario, y Maricarmen Linares de Ñham Ñham, platicaron sobre el movimiento gastronómico de moda en el DF: los food trucks, un concepto que va más allá de una comida callejera pues su propuesta es saludable con el comensal y el medio ambiente. Hablaron sobre las dificultades a las que se han enfrentado desde que el movimiento tomó fuerza “es una pena que en México no se pueda regular y que todavía no esté al 100 como debería de operar”.

Bernardo Bukantz afirmó que los food trucks son más que una tendencia, “son una alternativa y plataforma gastronómica distinta, son el resultado de la necesidad de que los tiempos son más cortos para comidas”. Incluso Edgar Núñez criticó que las escuelas de gastronomía le vendan la idea a los alumnos de que el éxito sólo lo tendrán si abren un gran restaurante “el éxito en esta carrera no siempre es tener un negocio que figure en las grandes listas, se puede hacer muy buena gastronomía encima de un camión”.