10 Restaurantes de la nueva ola chilanga

Se vale chuparse los dedos

En la edición de septiembre de nuestra revista publicamos el siempre esperado Especial de Restaurantes. El tema gira en torno a los lugares de alta cocina que hay en nuestra ciudad, un deleite para nuestros exquisitos paladares chilangos.

Te dejamos diez de los quince restaurantes seleccionados, si quieres conocer los restantes y los comentarios de algunos de los mejores críticos gastronómicos de la ciudad, busca la revista en tu puesto de confianza.

Máximo Bistro Local

A principios de este año, ir a Máximo Bistro era cosa de cualquier día: una simple caminata por la Roma te llevaba a un solitario aunque espectacular restaurantito; hoy, sin reservación, es difícil entrar. Esto significa una sola cosa: su oferta gastronómica está en demanda. Cocinan con las temporadas y cambian el menú a diario según los caprichos del mercado. Al sentarte en una de sus pocas mesas puedes voltear y reconocer a una guapa actriz y después encontrar a un hipster de playera vieja repleta de hoyos. Aquí no hay un estándar de vestimenta; se acepta a quien quiera ir a comer rico, sin pretensiones. La ensalada de cebollas tatemadas con aguacate y vinagreta representa esta filosofía: no tiene aires de grandeza pero sí un sabor ahumado que intoxica el paladar, y el papardelle de pulpo (que sirven durante el verano) muestra maestría en la pasta pero, eso sí, con sazón casero.
Tonalá 133, Roma, 5264 4291, mar-dom 13-17 hrs (comida), 19-10:30 hrs, dom 11-19 hrs (cena), $ promedio: 300 pp, tc: todas.


Quintonil

El chef Jorge Vallejo sacó lo mejor de su experiencia en Pujol y con este proyecto personal ha dado de qué hablar (para bien y para mal). Su restaurante tiene un giro más elegante que otros enlistados aquí (verás mucho encorbatado polanqueño) pero el espíritu de algunos platos (como la hojuela de chicharrón con guacamole) recuerdan la cocina casera y sencilla. Un dip de frijol y salsa molcajeteada para el botaneo y un postre de yogurt con una pizca de inconfundible chile guajillo, siguen la misma línea  y se agradece. Para una experiencia mucho más completa recomendamos la “comida corrida”, un menú degustación con los mejores platos del lugar.
Newton 55, Polanco, 5280 2680, lun-sáb 13-17 hrs (comida), lun-sáb 19-23 hrs (cena), $ promedio: 650 pp, tc: todas.

Café La ruta de la seda

Advertencia: al llegar a esta cafetería en el corazón de Coyoacán, los dulces son los que llaman la atención. Es casi imposible no darse un festín glucoso en este lugarcito que, además, puede presumir de orgánico y original. Cada pastelillo y pan tiene una preparación que nos recuerda a las especias de oriente. Su pastel de té verde es esponjoso, ligero como pluma y en la boca es exactamente lo prometido, una refrescante infusión en forma panosa. El pastel ruta del cacao, hecho con dacquoise de avellanas, crema de vainilla fresca, ganache de chocolate y praline de avellanas, es otra amplia recomendación. No le pongas azúcar al café sin antes probarlo; es chiapaneco, robusto, dulce y está tan especiado que solito puede ser un postre que no necesita nada adicional.
Aurora 1, Coyoacán, 3869 4888, lun-dom 8-22 hrs, $ promedio: 100 pp, tc: Visa y Mastercard.


Merotoro

Si le preguntaras a Jair Téllez, chef del Merotoro, cuál es su ingrediente favorito respondería, como lo ha hecho en tantas ocasiones, «la sal». Según él, es el ingrediente que saca a relucir lo mejor de cada producto, la pizca de sazón que basta cuando lo único que se desea es exaltar la calidad de lo que se sirve. Esa es la línea de este restaurante que, antes de presentar salsas complicadas, entrega un short rib cocinado en sus propios jugos acompañado de papas con romero y lomo de mero a la plancha con apenas algunos vegetales para acompañar. Así como en La Laja (el otro restaurante del chef en Ensenada) uno no se acerca a este lugar por el show ni la pirotecnia, sino por el sabor. En épocas de lluvia hay que aprovechar su entrada de setas silvestres en aceite de oliva, con un poquito de sal y pimienta y nada más.
Ámsterdam 204, Condesa, 5564 7799, lun-sáb 13:30-23 hrs, dom 13:30-18 hrs, $ promedio: 400 pp, tc: todas.


Dolce Amore

En medio de las calle del centro de Tlalpan, se alza esta pequeñita trattoria cuyos vitrales de colores invitan a entrar. Dolce Amore conserva el gusto italiano tradicional; ésa es la promesa y para comprobarlo basta sentarse y dar una olfateada a los humos que vienen de la cocina. El aroma a pasta y pan inunda el ambiente, y los colores tenues del restaurante son ideales para generar un aire de comodidad. Por cierto, hay algo reconfortante en las pastas de este sitio: sus fettuccini, spaghetti y papardelle, a diferencia de muchos lugares donde se presume de cocina de la abuela, aquí definitivamente son caseros y rústicos. Su salsa pesto merece mención aparte; los piñones tostados que la acompañan también.
Congreso 2, Loc. 2a, Tlalpan Centro, 4171 9815, mar-jue 13-22:30 hrs, vie-sáb 13-23:30 hrs, dom 13-18:30 hrs, $ promedio: 200 pp, tc: Visa y Mastercard.

49096Café orgánico en Café Budapest.
Café orgánico en Café Budapest. (Archivo Chilango)

Zeru

“Miguelón”, como le dicen de cariño al chef del Zeru, se ha convertido en el mejor amigo de los socialités de la zona sur del DF. No es difícil ver en sus mesas a políticos. Sin embargo, hay un pizarrón negro con las especialidades del día que resultan una gran opción si decides no ordenar a la carta. Es sabio depositar la confianza en Miguelón, pues la frialdad que uno puede vivir en el ambiente de este restaurante, no se refleja de ninguna manera en la comida que sirven: fresca, española y de casa. Los lugares comunes como las papas bravas y la paella se presentan frescos y con un sabor más rústico que en otros merenderos ibéricos. Las especialidades como el risotto de lechón, si tienes la suerte de encontrarlo en tu visita, no hay que dejarlas pasar.
Av. De la Paz 37B, San Ángel, 5550 9544, mar, miér, dom 13-18 hrs, jue-sáb 13-23 hrs, $ promedio: 400 pp, tc: todas.


Raíz

Otro aventurado a las tierras norteñas de la zona conurbada de la ciudad es el chef Arturo Fernández. Además de restaurante, este sito es un instituto que prepara a jóvenes chefs en los entresijos de la alta cocina –a través de una vitrina se les puede ver en plena acción. En el techo de este sitio se encuentra su propio jardín con un huerto de donde sacan todos los vegetales necesarios para la cocina. Cortes finos, nitrógeno líquido en evaporación y un sinfín de técnicas que el chef aprendió durante su estancia en el mítico Bulli de Ferran Adrià en Cataluña, hacen que la cocina de este lugar parezca una danza. La sopa de frijol con esfera de queso Oaxaca y el pulpo a las brasas con guacamole son dos maravillas que no te puedes perder en la vista a Raíz.
Av. De los Jinetes 102, Arboledas, 5370 8191, mar, mié, dom 13:30-18 hrs, jue-sáb 13:30-23 hrs, $ promedio: 400 pp, tc: todas.


Belmondo

¿Qué tan especial puede ser un sándwich? ¿Qué tanto puede sorprendernos? Vayan a Belmondo y lo sabrán, pues en una preparación tan simple logran la maestría, en gran parte, por los ingredientes: el pan, por ejemplo, es crocante, suave y lleno de sabor, sea cual sea, el blanco, la baguette o el negro. Recomendamos mucho el roast beef gratinado con French Dip (si eres entusiasta del sopeo) para sumergir un trozo de carne en sus propios jugos; es una experiencia única. Es quizá por eso que Thom Yorke, de Radiohead, designó a este sitio como su lugar de tragos y merienda antes de los conciertos en la Ciudad de México. Con tal referencia se podría pensar que el ambiente es indie, y lo es, sin embargo, cualquiera la puede pasar bien.
Tabasco 109, Roma, 5533 1216, lun-vie 13:30-1 hrs, sáb 10-1 hrs, dom 11-17 hrs, $ promedio: 200 pp, tc: todas.


Gastrofonda de Quim Jardí

Joaquim Jardí es un ex politólogo egresado de El Colegio de México que, al darse cuenta de que su verdadera pasión era la gastronomía, se dedicó a cocinar de manera autodidacta. Él cree fervientemente que si los estudiantes de gastronomía invirtieran en comer en restaurantes lo que pagan de colegiatura, estarían mejor preparados para llevar su propia cocina. Quim es el mejor ejemplo de esto. En su fonda, cocina de una forma propositiva, audaz y con una clara preocupación por la economía de sus compatriotas (puedes comer con 80 pesos). Algunos platos ejemplares: la ensalada con vinagreta de uva morada y la arrachera estilo asiático con vegetales y salsa agridulce.
Parras 15, Condesa, 04455 2181 6512, lun-sáb 13-18 hrs, $ promedio: 100 pp, tc: Visa y Mastercard.


Ostería 8

«El risotto de la casa es la especialidad del chef y tarda media hora en estar listo», ésas son las palabras con las que los  meseros de este sitio te reciben, como una invitación a ordenar pronto y certero, pues aquí, como todo lo que vale la pena en la vida, lo mejor del menú toma su tiempo. Los ingredientes de este platillo pueden variar dependiendo del día y del capricho del chef Stephan Gialleonardo, pero no falla. Y es que puedes ver al serio cocinero detrás de la barra, con el ceño fruncido e inalterable, mientras prepara los platos. Aunque este lugar es uno de los más recientes de la lista no hay que dudar de su calidad: la recomendación  nos llegó del chef Muñoz Zurita. Además este restaurante cuenta con la mejor publicidad: la de boca en boca de la gente común.
Sinaloa 252, Condesa, 5212 2008, mar-sáb 13:30-23 hrs, dom 13:30-20 hrs, $ promedio: 200 pp, tc: todas.

¿Te quedaste picado?, sal corriendo por la edición de septiembre de nuestra hermana revista.