En frío

Foto: Marc Fauche Styling: Roc?o Berganza para Caramelo

El chocolate en tableta no apareció sino hasta mediados del siglo XIX. Antes, la única manera de consumirlo era en presentación líquida. Los helados y líquidos fríos se dieron a conocer hasta que aparecieron métodos efectivos de refrigeración. Así que se podría decir que las bebidas de chocolate frío tienen lo mejor de dos mundos: la antigua presentación líquida mezclada con las técnicas más modernas que dan no sólo una cierta temperatura, sino gran variedad de texturas.

Malteada clásica
Las cualidades de una buena malteada de chocolate son fáciles de enumerar, aunque difíciles de encontrar. Cuando el helado es bueno, el sabor no entra de golpe y dura más tiempo en tu boca, incluso tiempo después de haberte acabado la malteada. Otro factor importantísimo de una buena malteada es la leche: las buenas malteadas deben ser de color café intenso, pues en su caso la leche no es más que un medio para cambiar la textura, debe ser tan espesa y espumosa que cueste trabajo hacerla subir por el popote. Para la descripción sobre la buena malteada de chocolate nos hemos basado en las del Barracuda
Dinner una especialidad de la casa.

Dark Chocolate con maracuyá
Esta bebida la encontrarás en Fuga Chocology, en donde se manejan distintos niveles de amargura. Específicamente para esta bebida recomendamos pedir el dark chocolate, ya que es el que tiene menos cantidad de dulce. El sabor del azúcar es muy dominante y suele disfrazar los demás sabores; al pedir el chocolate más puro, lograrás saborear la sutil dulzura del maracuyá y, al mismo tiempo, apreciarás mejor el sabor naturalmente perfumado del chocolate. El éxito de esta bebida está en el balance entre lo cítrico y lo amargo.

Coca-Cola con helado de chocolate
Todo un clásico de los años cincuenta que encuentras en Chiandoni. (Por cierto, es una lástima que queden tan pocos lugares con este tipo de gustos culposos.) La bola de helado de chocolate viene servida en una copa espumosísima (el gas de la Coca-Cola no les parece suficiente, por lo que se espuma aún más). La copa viene con popote, pero el chiste es beberla directo y sentir en los labios la efervescencia del refresco mezclado con lo cremoso del helado, y acabar con un copo de espuma en la punta de la nariz.

Es glorioso pecado sentir en el paladar un helado de cacao. Bernardo Ibañez, Gelatieri


Blanco con cereza

A pesar de que el sabor del chocolate blanco es dulce, es mucho menos fuerte que el del normal y da paso a la cereza. Esta bebida tiene ese perfumadísimo sabor característico de la cereza artificial (distinto al de la natural) en pocas cantidades, por lo que no te satura. Se podría decir que es una bebida fresca y coqueta, pues te hace ojitos, se deja probar y te deja ver lo mejor de ella. Su textura colabora con el efecto, se trata de un frappé perfectamente logrado, ni líquido ni demasiado espeso y sin los molestos pedazos de hielo que diluyen el sabor. Esta maravilla la encontrarás en Xocawa.

Sorbete de chocolate

Es el tataranieto de los helados que hoy conocemos (su proceso de elaboración es el más antiguo), con menos ingredientes que el convencional y sabor mucho más intenso. Lo preparan en Jaso Bakery, de textura suave y un color café oscuro que remite a lo penetrante de su sabor amargo.

Helado selva negra

Cuando entras a la Gelatieri y te ofrecen una probadita del helado selva negra, recuerdas cuál es el verdadero sabor del amor: la amargosamente nostálgica mezcla de cerezas negras con chocolate.
Aquel sabor casi cursi se parece al lipstick que compraste en el despertar de tu juventud y con el que regalaste tu primer beso.


 *Todas las direcciones y teléfonos de los lugares que aquí te proponemos están en este link