El Baluarte de Oro: cincuenta años de tradición cantinera

Fallaste como chilango si fuiste al mercado de Jamaica y no entraste a este sitio.

El Baluarte de Oro
Foto: Ollin Velasco

La cantina El Baluarte de Oro es de esos lugares de los que uno puede hacerse una idea, solo poniendo atención al nombre. Abierta desde 1967, es legado de una tradición bohemia y de buen comer, que hasta el día de hoy arropa a todos los que llegan a ella con el alma seca y con ansias locas de botana.

El sitio es como una catedral en la Magdalena Mixhuca. No hay avecindado, o visitante recurrente del mercado de Jamaica, que no se haya tomado allí una cerveza, comido unos caracoles al adobo o por lo menos escuchado hablar de ella.

No hace falta más que asomar la cabeza en sus interiores de caprichosa arquitectura, para comprender por qué sigue teniendo clientes adultos que lo frecuentan desde que eran jóvenes.

El Baluarte de Oro
Foto: Ollin Velasco

Es como si El Baluarte de Oro tuviera dos vidas: entre semana predomina el ambiente de cantina (con cubiletes y grupos de oficinistas en pleno brindis, incluidos) y los sábados se vuelve completamente familiar.

De lunes a viernes se rigen bajo el esquema tradicional de “botana por trago” y entre sus platos notables se cuentan el chamorro al albañil, con cebolla, tocino y chiles a la plancha; sus sopas del día (que cambian siempre) y la pancita con cesto de tortillas obligatorio.

Foto: Ollin Velasco

Los sábados en El Baluarte de Oro es otra historia

Para definirlos, sólo hace falta decir tres palabras: buffet de mariscos.

Ese día, la dinámica dentro del sitio gira en torno a sus más de 50 charolas repletas de guisados con comida del mar. Jaibas gratinadas con queso, calamares petroleros (en su tinta), toritos rellenos de atún, mojarras zarandeadas y hasta paella, son parte de una tradición que, por 229 pesos, llena hasta al estómago con más recovecos.

Hablando de alcoholes, casi todos van sobre la cerveza; aunque también se consumen palomas, mojitos, cubas y “piedras” (para la resaca).

El Baluarte de Oro
Foto: Ollin Velasco

Para conocer México hay que meterse a sus cantinas. Por eso, para saber de qué va la vida en la Magdalena Mixhuca, hay que adentrarse en su Baluarte de Oro (en ayunas). Así de simple.

¿Dónde?

Avenida Morelos 158, Artes Gráficas, 5740 3230, lun-sáb 12–23 h, efectivo y tc: Visa y Mastercard.