Los famosos esquites con tuétano de la Narvarte

Son los clientes quienes aseguran que vale la pena cruzar la ciudad y aguantar la fila por uno de estos.

«Tiene unos 20 años que vengo. Vivo en Texcoco, pero me aviento todo el viaje nada más por estos esquites», nos dice Agustín, quien está sentado en la banqueta de Avenida Xola. Entre mordida y mordida a la pata de res que hay en su charola de esquites nos cuenta que a pesar de venir de tan lejos, varias veces se ha quedado con el antojo.

A los famosos esquites con tuétano de Avenida Xola hay que llegar temprano. «Recomiendo al 100% estos esquites, pero eso sí, deben tener paciencia y además venirse temprano, porque si llegan a las ocho o después, no es seguro que alcancen». Tras 20 años de comerlos, viene con esposa y niños, y en familia comen los esquites más famosos de la colonia Narvarte y tal vez de la Ciudad de México.

Ni las distancias, ni las colas que a veces se extienden hasta el Eje Central los desaniman. «Suena muy loco que vengamos de tan lejos, pero de verdad valen la pena. Los esquites en muchos lugares son ricos, pero los de aquí no tienen comparación», nos dice Jenny, quien secunda a Agustín en la aventura de venir desde Texcoco para probar estos esquites que ya se han convertido en un lugar de verdadera tradición.

Esquites de a litro

A pesar de que son varios los trabajadores que despachan los esquites que se sirven en vaso o en charola, no se dan abasto. Auxiliados con un palito elotero, extraen el tuétano de los huesos de la res para ponerlo en el vasito y mezclarlo con los esquites. El resultado: un platillo con un sabor distintivo.

Más de 40 años de este puesto banquetero los respaldan. «Viene gente de los alrededores, pero también nos visita mucha gente de fuera. Tenemos clientes de otras colonias, como Iztapalapa, o vienen incluso de Neza o hasta de Querétaro», nos cuenta la familia que le pone alma y corazón de servir.

Los tamaños de los esquites son varios: te los pueden dar de a medio litro en 30 pesos, o de a litro, en 60. Además está la famosa charola de pata de res: una buena dosis de esta extremidad vacuna, carnosita y acompañada de esquites y caldo. El precio de la charola es también de 60 pesos.

«Se nos llegan a formar filas de más de 30 personas. Estamos desde las seis de la tarde a hasta que se acaban los esquites, que es por ahí de las 10:30 o las 11 de la noche».

Sobre el secreto de su éxito, nos dicen: «A los mexicanos nos encanta el maíz, es un alimento muy nuestro y nosotros los preparamos con nuestra propia receta. Además usamos maíz del más natural, y usamos siempre productos frescos».

¿Tú ya conoces los famosos esquites de tuétano de la Narvarte? ¿Qué te parecen?