7. El épico pastel

thebittenword

  Se necesitan muchos huevos para
complacer a alguien en su cumpleaños con su pastel favorito. Bueno,
no. En realidad sólo se necesitan 4. El caso es que es una tarea que
requiere de esfuerzo, valentía y muchas oraciones a todos los entes
cósmicos para que todo suceda de la manera más fácil y rápido a
la primera.

Mi prima cumplió años el
sábado pasado y su respuesta a la ya clásica: ¿Qué quieres
de cumpleaños? fue: un pastel de zanahoria. 

Así que eso me dispuse a
hacer. Busqué por todos los blogs de cocina uno que me diera la
confianza de que lo podría hacer en chinga y sin tener que comprar
muchos ingredientes (la patria anda bien pobre). Encontré una receta,
luego otra y luego las demás… y como siempre, las leí todas y decidí
que partes de cada una me gustaban, porque nunca termino una sola receta
completa. A todas les pongo de mi cosecha… o les quito, depende de
la situación.  

Abrí el refri y ahí estaban las nueces, el queso crema, la mantequilla y los huevos. Ya iba de gane.

En mi apartado de la cocina ya tenía el azúcar, harina
y azúcar glass, vaya, hasta la vainilla que necesitaría… pero lo
único que no tenía eran zanahorias. Como no se puede ir al partido
sin boletos ni hacer un pastel de zanahoria con calabacitas, salí corriendo
al super y adquirí por $7.20 ocho vegetales fálicos, porque eso son…
falos disfrazados de vegetales.  

Lo que hace épico el suceso de
la cocinada del famoso pastel, no es otra cosa más que se requiere
de mucha fe y mucho buen brazo para rallar zanahorias como máquina,
porque claro… como soy bien despistada, había empezado la masa antes
de saber que no había zanahorias.

Entonces entre la masa y el súper,
tuve que rallar 4 zanahorias rapidísimo para que no se me echara la
masa. Y luego, el betún. Yo no se como hacen para que quede blanquísimo…
el mío quedó medio cafesito por la vainilla… y no me preocupé ni
tantito… de hecho… me valió un poco madres… porque han de saber
que el mentado betún es todo un acto de fe. Porque pones el queso,
la mantequilla, el azúcar y la vainilla y no te queda más que observarlo
unos buenos 10 minutos hasta que se convierte en una crema… pero son
los 10 minutos más largos de tu vida… más cuando sabes que la mitad
del pastel es el betuncito.  

Lo hice… hice mi primer pastel
de zanahoria y a continuación les voy a enseñar como lo pueden hacer
ustedes también.  

Para el pastel necesitan: 

  • 4 huevos
  • 1 taza y media de harina
    cernida (eso es que la pasan por un colador antes de tirarla a la batidora
    para que se vayan los grumos y sea más amigable con el resto de los
    ingredientes)
  • 1 taza y media de azúcar
  • 1 taza de aceite de
    maíz
  • 1 cucharadita y media
    de polvo para hornear
  • 1 pizca de sal… en
    serio una pizca nomás… no son zanahorias con limón y sal
  • Toda la canela que
    gusten agregarle
  • Media taza de nueces
    picadas
  • 2 tazas de zanahorias
    ralladas
  • Pasas… si quieren…
    yo no se las puse. Hay gente que hasta le pone piña picada… yo tampoco
    le puse eso.

Lo que tienen que hacer es: 

  1. Precalentar el horno
    a 400 grados.
  2. Poner los huevos a
    batir hasta que se esponjen,
  3. Agregar alternando
    azúcar, harina y aceite. Háganlo en 3 partes por ingrediente aproximadamente
    para que se integre todo chido. (Yo lo que hago es poner el polvo para
    hornear dentro de la harina cernida y la sal, también pongo la canela
    dentro del mismo recipiente en el que pongo el azúcar).
  4. Ya que esté todo suavecito
    e integrado, le ponen las nueces y las zanahorias. Continúan batiendo
    hasta que sea todo parte de la misma masa.
  5. La masa del pastel
    está lista.
  6. Vertir la masa en un
    molde para pastel.
  7. Bajar el horno a 250
    grados y ahora si que medirle el agua a los camotes… no les puedo
    dar un tiempo de cocción exacto porque cada horno es diferente. Mi
    pastel tardó aproximadamente 25 minutos, pero cuando pasaron apagué
    el horno y abrí un poquito la puerta para que no se bajara y se enfriara
    chido. Les recomiendo que hagan lo mismo, habiendo confirmado que su
    pastel está completamente cocido cuando meten un chuchillo cerca del
    centro y sale limpio.

Para el betún necesitan: 

  • Una barra de queso
    crema suavizada
  • 3/4 de barra de mantequilla
    suavizada
  • 2 tazas de azúcar
    glass
  • 1 cucharadita de vainilla

Lo que tienen que hacer es: 

  1. Suavizar el queso y
    la mantequilla todo lo que puedan con un tenedor… lo ideal es que
    casi les quede toda una pasta integrada y suavecita.
  2. Batir la pasta de queso
    y mantequilla e ir agregando el azúcar poco a poco.
  3. Cuando digo poco a
    poco es neta, porque yo pasé un infierno esperando por todos los santos
    que se mezclara y se hiciera como betún y sólo tenía grandes pedazos
    de mantequilla con azúcar y queso volando por la batidora, así que
    háganme caso… es importante.
  4. Cuando se acerque a
    la consistencia le ponen la vainilla. Hay gente que le exprime un limón…
    yo no… queso crema con limón no me sonó tan amigable.
  5. Listo. Haz terminado
    tu betún.

Evidentemente hay que sacar el
pastel del molde y cubrirlo con el betún al terminar todos los pasos
anteriores. Podrían, si quisieran y fueran muy ganosos, conseguir una
duya y apartar un poco de betún para ponerle colorante naranja y ponerle
decoraciones… yo, definitivamente para eso si no soy buena.

Les recomiendo que no abran y
cierren mucho el horno mientras el pastel está adentro porque
se desinfla y se hace chicloso. Intenten, en la medida de lo posible,
sólo abrir para ver si está listo 1 vez.

¡Felicidades. Tienes un pastel
de zanahoria! ¿Te gustó?

En la siguiente entrega, los favoritos de Chef Inafete, aquí