Una de robocops chilangos

Alguien nos vigila en la red y no es Big Brother

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Cuando las palabras “cibernético” y “policía” van en la misma frase es imposible no pensar en Robocop –sobre todo si naciste o creciste en los noventa–, pero en cuanto te dicen que la cosa ocurre en el DF, de inmediato la imagen de desvanece y se remplaza por un grupo de policías en uniforme azul facebookeando y twitteando junto a sus parejotas. Nada más lejos de la realidad.

Para los que no lo saben, tenemos en la ciudad un grupo de guardianes del orden denominados Policía de Ciberdelincuencia Preventiva, aunque todo mundo los ubica como Policía Cibernética, y no, obvio, no son robocops pero tampoco se la pasan actualizando sus perfiles en redes sociales ni compartiendo contenido.

Son entre 30 y 35 personas , en su mayoría policías, que no siempre visten de azul aunque sí se dedican a “patrullar” la red desde sus computadoras.

A primera vista parecen poquitos, pero es una de las policías en su tipo más grandes del país. En sus patrullajes encuentran de todo: contenido inapropiado, gente queriendo estafar a otra gente y venta de piratería.

Pero no realizan arrestos al momento. Su tarea es más que nada encontrar las nuevas dinámicas en que se delinque en internet y hacérselas saber a los simples mortales para que, una vez más, no caigan en estafas o incluso puedan ser sujetos de robo de identidad.

Por ejemplo, desde que empezaron a funcionar han lanzado a través de redes sociales alertas que previenen de un software malintencionado llamado el “virus de la policía”, que básicamente se mete a tu compu, roba tus datos y te despliega un mensaje en la pantalla donde te avisa que has estado viendo material inapropiado como pornografía y te pide que pagues una multa para que no se publicite tu travesura.

También han encontrado a gente que hace “cibergrooming”, que es un tipo de engaño donde personas adultas enganchan a menores de edad para ganarse su confianza y después chantajearlos para lograr mantener algún tipo de contacto sexual con ellos.

Por eso si crees que alguien te anda queriendo ver la cara, o te anda acosando a través de internet, la Ciberpolicía te puede ayudar para que sepas qué hacer. También si ya te aplicaron alguna estafa cibernética puedes decirles y ellos se encargarán de investigar el caso y difundirlo para que nadie más vuelva a caer.

Eso sí, no trabajan solos, sino que se apoyan en la Asociación Mexicana de Internet y con las empresas a cargo de las páginas con lo que pueden bloquear páginas con contenidos ilegales.

Otra de sus funciones es la de incentivar a que la gente aprenda el uso de las redes sociales y sepa restringir el contenido personal que a veces se encuentra a disposición de quien lo quiera ver sin que los usuarios estén enterados de ello.

“En la vida real usted no le daría su nombre ni le permitiría ver sus fotografías a un desconocido. En la red se da esta desinhibición porque supone que está en un entorno seguro, al no saber restringir su página de Factbook le permite a la gente ver fotografías de toda la familia”, dice Víctor Hugo Ramos Ortiz, subsecretario de información e inteligencia policial.

Así que la próxima vez que alguien te diga Ciberpolicía no pienses en robocop ni en nada parecido. Y cuando estés haciendo algo indebido recuerda que hay un nuevo sheriff en la ciudad al estilo “chico malo, chico malo, qué vas a hacer cuando vengan por ti”, pero de la red.

Los puedes contactar en:

@ssp_cibernetica

policía. cibernetica@ssp.df.gob.mx