También en Los Simpson hacen campaña

La política se pone amarilla

Los Simpson

Por más parecidos que sean los políticos que salen en Los Simpson con los que por desgracia tenemos en México, y que son los encargados de “hacer cosas” para mejorar nuestro país…, de verdad, les decimos, que cualquier semejanza no es otra cosa que pura coincidencia.

¡Más de uno quisiera hacer lo mismo!

http://www.youtube.com/watch?v=8VlBM8lpQfA

Homero hizo realidad la fantasía de millones de hombres y mujeres de nuestro país… Y es que, a ver, ¿quién no quisiera hacerle exactamente lo mismo, a uno que otro ex presidente de México?

Frase política: Yo también sé jugar sucio.

Disculpen la calidad del video.

Todos contentos

Una de las cosas más difíciles de hacer (por no decir la más difícil) es darles gusto a todos los votantes, lo que a unos les puede gustar y parecerles perfecto, a otros les parece totalmente lo opuesto. El mejor ejemplo es Bob Dole, quien en 1996 fue candidato del Partido Republicano a la Presidencia de USA.

Frase política: Banderitas estadounidenses para otros.

Disculpen la calidad del video. (Otra vez)

Cualquier parecido con la realidad…

http://www.youtube.com/watch?v=YE2FnWwTd7I

Por alguna extraña razón pareciera que gobernadores, diputados, senadores, etcétera de nuestro país nunca pueden trabajar juntos en una causa común, y en una que nos beneficie a todos. Algo así como el ejemplo que nos dan estos tres ex presidentes de US.

Disculpen la calidad del video. (Ya saben, YouTube)

En cualquier país los hay…

http://www.youtube.com/watch?v=ZflQbjHW7BI

Hace poco (por pura coincidencia, pensamos) tuvimos a un presidente que, si bien no bailaba, sí decía algunas cosas “disparatadas” (por usar un eufemismo en su máxima potencia). Y también de puritita coincidencia tenia un acento muy marcado al hablar. ¿Sí saben de quién estamos hablando, verdad?

¡La puritita verdad, nada más cercano a la realidad!

¿Cuántos políticos mexicanos no tienen esas maravillosas manos que Fidel Castro presume en este capítulo? ¿Cuántos empresarios no han llegado con algún presidente (sin importar la nacionalidad) preguntándole: “Entonces su país no está en venta?

(Híjole, perdón por la versión española)