Picardía chilanga para principiantes

¡No te dejes alburear!

Para muchos es de nacos, para otros (como Octavio Paz) es un juego homosexual y, el resto, de plano, sabe que existe, pero nunca lo ha usado, lo cierto es que el albur está ahí.

¿Les ha pasado que de repente dicen algo frente a un grupo de gente (casi siempre hombres) y éstos se voltean a ver reprimiendo la risa, o de plano se carcajean? Pues seguramente se aventaron un albur involuntario, o peor, se autoalburearon. Y ustedes, comiendo camote.

Como vimos que les gustó la nota de la Reina del albur, preparamos un pequeñito (hasta nos da pena) compendio  para los que entendieron poco o nada de lo que decía la señora Lourdes. Eso sí, si eres un alburero consumado, difícilmente te vamos a enseñar algo; así que atrás de la raya y danos espacio. (Para los no iniciados, eso fue un albur).

Una de las principales intenciones del albur, del fino, es hablar con un código que tenga dos interpretaciones, la literal y la alburera. Si le entras a lo segundo, tu rival intentará dejarte tan perplejo que no puedas responder. Así las cosas, el duelo verbal muestra cuál de las personas tiene más agilidad mental (y ni te escudes en tu currículum académico, porque es muy probable que alguien que nunca lee tenga más agilidad mental que tú).

El argot alburero es casi, casi i-li-mi-ta-do. Se pueden usar frutas (como la papaya medallón o el camote poblano en forma de clavo); verduras  (como los frijoles de riego y no de temporal; otras como las calabazas del último saco); las carnes frías (como el chorizo toluqueño en su mole); proteínas (como los huevos de las ovaciones); o animales (como el oso babas).

Además el albur es como los secretos de los magos: si dices cómo lo estás haciendo, ya no cuenta. Haremos una excepción y te diremos que en las descripciones del párrafo anterior hay albur, a través de crasis o fusión de palabras (chorizo toluqueño en SUMO le –del verbo sumir, y el chorizo como símbolo fálico–). ¿Ya? Si eres hombre estás sonriendo. Si eres mujer estás haciendo cara de que somos bien puercos: si es así, pon atención a lo que sigue (¿lo entendiste o no? Puerco –órgano genital– vs poner).

Sigamos: no todo se queda en el universo gastronómico, los temas que se pueden abordar son casi infinitos, desde lo político y musical, hasta el médico (¿nunca te han mandado a la farmacia por una caja de Mitrozin?).

Pon mucha atención a los verbos en imperativo como prestas, dame, siéntate, mete, saca o a sustantivos que remitan a una parte del cuerpo o a su forma: anillo, camote, hoyo, etc. Y como te decíamos antes, a palabras que se fusionen: “en barras”, “mea garras”, “palomas ticas”, etcétera.

Ahora, sólo para que veas la infinitud de opciones, algunos ejemplos etílicos…

  1. Ron Popito
  2. Ron Potetas
  3. Ron Polano
  4. Dos equis larguer
  5. Tecabe

Si eres nuevo en estas lides, seguro en este momento ya estás abrumado, asi que lo dejaremos aquí.

Sólo te recordamos que lo principal en el albur es no utilizar groserías. De lo que se trata es de responder de manera oportuna y divertida, de dejar a la otra persona tan pero tan mal parada que te sientes… a reirte de ella.

¿Y tú eres alburero o te alburean, sabroso?

Más conocimientos del albur.

Celebremos al albur.