Olimpiadas a la chilanga

Aquí sí ganaríamos todas las de oro

Especial

Sí alguna vez te has preguntando en qué disciplinas deportivas tendríamos las de ganar los mexicanos, seguramente sabes que no tienen nada que ver con las que se están realizando en Londres… Y, sí, puede ser que ya llevamos cuatro platas, pero, ¿será que conseguiremos más? Ojalá que sí.

En este ánimo de pensar en las verdaderas posibilidades del chilango promedio se nos ocurrieron varias, digamos, actividades que, por conveniencia, podríamos convertir en “deporte”. Con ellas las olimpiadas dejarían de ser cada cuatro años y se volverían anuales y México sería la potencia a vencer.

Aquí van. 

Levantamiento de tarro

La gran mayoría participaría, y no sólo eso sino que quedaría entre los primeros lugares. Y es que desde épocas ancestrales (la prepa o antes) hemos estado entrenando nuestro cuerpo para realizar semejante esfuerzo físico. Los únicos con los que tal vez tendríamos un poco de problemas y, con los que podríamos competir casi de tú a tú, son los irlandeses y los alemanes. Pero eso no es nada que no podamos solucionar con un poco más de practica.

¿A quién mandaríamos?

A cualquier estudiante de preparatoria o similar.

Carrera de obstáculos

¿Qué les parecería una competencia en la que se tuvieran que esquivar, digamos, baches, topes, viene-vienes, perros callejeros, manifestantes, microbuseros? Ningún automovilista lo haría como los que habitan esta urbe. La pista de competencia sería, sin duda, el Periférico.

¿A quién mandaríamos?

Uy, qué complicación. Tendríamos que acudir a las multas de tránsito de la SSP para que no hubiera ningún error.

Canojate trajinera

Esta disciplina (sin nuestra versión trajinera, obvio) se presentó por primera vez como deporte olímpico en Berlín 1936, en él existen dos modalidades: de velocidad y el slalom. Pero ¿qué pasaría si las trajineras (hechas de madera no de materiales livianos como los kayaks) fueran los nuevos transportes de los deportistas? Sí, aja, búrlense, pero sólo piensen en el esfuerzo, en la distancia (similar a la que tienen los canales de Xochimilco), en el folklor… ¿Verdad que ya no suena tan sencillo? Aquí los únicos que tal vez podrían darnos competencia serían los gondoleros venecianos. Con todo y eso, los mexicanos serían los favoritos en este deporte.

¿A quién mandaríamos?

Obviamente a los señores trajineros de Xochimilco, Cuemanco y Tláhuac.

Levantamiento de borracho

Un deporte que la gran mayoría de nosotros hemos practicado desde muy temprana edad y de forma continua. Los años de práctica y los múltiples entrenamientos que se realizan los fines de semana le permitirían a los atletas levantar a personas con muchos kilos (y litros) encima. Estamos seguros de que los luchadores de zumo nos envidiarían. Y de que si se implementara esta competencia también obtendríamos muy buenos resultados.

¿A quién mandaríamos?

Los más calificados para realizar esta complicada labor son las mujeres con novios, o las amistades alcohólicas y depresivas.

Maratón Guadalupe Reyes

La prueba reina de las olimpiadas. México ha tenido grandes deportistas que han brillado en esta competencia (últimamente los kenianos le han quitado reflectores a los nuestros, pero igualarlos, jamás) así que si se hiciera esta competencia ganaríamos por default. Es más, el podio entero sería nuestro, primero, segundo y tercer lugar.  Aquí sí no habría ningún inocente que calificara, o se atreviera.

¿A quién mandaríamos?

Yo, tú, él, quien fuera.