Desglosando al reggaetonero

Análisis (casi) antropológico de este amigo

Especial

Hay a quienes les gusta y a quienes no, hay quienes lo detestan y quienes lo aman, por esa razón nosotros decidimos hacer un ‘estudio’ (con toda la seriedad que amerita el caso) sobre el reggaeton y  los reggaetoneros, que están taaaan de moda luego de que se pusieron intensos el fin de semana pasado. Éstas son nuestras conclusiones (casi) científicas y (casi) antropológicas sobre las costumbres de los adoradores de este género musical.

Canta como si jamás hubieras cantado en toda tu vida

Aunque muchos digan que cantar es cosa fácil, lo cual es mentira o de lo contrario no existirían los maestros de canto, para los reggaetonero ese pequeño detalle no importa: a ellos les basta con utilizar un programa que se llama Auto-Tune, el cual es tan pero tan maravilloso, que hace que ¡hasta los perros canten!, y no es insulto ni nada, de verdad hasta los perros pueden cantar con Auto-Tune, y si no nos creen vean esto.

Ropa Et Jardi, no se confundan con la Ed Hardy

Si no utilizas ropa Et Jardi no eres un buen reggaetonero; obviamente para todos los seguidores de este género musical la imagen sí importa, y esa es la razón por la cual tienen que usar la ropa de esta marca. ¡Ahh! el maldito capitalismo que invade hasta el contestatario genero del reggaeton.

A las mujeres llámalas gatas, zorras y demás linduras. Ellas deben sentirse halagadas

Generalmente si un hombre llamara “zorra” a una fémina, ésta le respondería con un sutil gesto de desaprobación que mínimo sería una cachetada, pero con el  reggaeton eso no pasa. Así es damas y caballeros, con el reggaeton sucede que a las mujeres no les importa que les llamen “gatas”; como gesto de gratitud, las mujeres reggaetoneras invitan a “perrear” a uno. Paradoja.

Ceja depilada

Por alguna extraña razón esto se puso de moda entre los reggaetoneros (por difícil que parezca de creer, más en ellos que en ellas); tener las cejas depiladas no sabemos si es una manda a San Juditas, si es para parecerse a Cristiano Ronaldo (o a Gordolfo Gelatino), o si de plano sus estudios de docotorado los llevaron a la conclusión de que el siguiente paso de la evolución humana es perder las cejas y ellos simplemente están adelantado lo inevitable. ¿Será?

Si buen reggaetonero quieres ser, monearte debes hacer

Aunque parezca consejo del maestro Yoda, es la puritita verdad, ¿o qué?, ¿a poco nos van a negar que en los toquines de reggaeton la mona no pasa de mano en mano (y de nariz en nariz) más que un iPhone en la tienda de los tecolotitos? ¿Verdad que no? Sus toquines huelen a taller de repintado automotriz.

Aretes de brilla, ejem, perdón, de vidriantes

La clase se tiene que ver hasta en las orejas, es por eso que los machos de la especie reggaeton usan aretes para distinguirse de entre los demás machos de la manada. Los aretes pueden ser de diferentes tonalidades, material y forma, pero los más codiciados son los del material precioso, caro y escaso conocido como ¡VIDRIANTE!, un material tan pero tan difícil de conseguir, que cuando un reggaetonero tiene aretes de vidriantes, por miedo a que se los roben, dice que son de brillantes. Los aretes más buscados son los que tienen de forma natural un grabado con las letras LV.

San Judas  hazme el favor de que no esté embarazada (ándale, ¿no ves que acabo de pasar a segundo de secundaria?)

Al igual que con todas las tribus de todo el mundo, la religión ocupa un lugar privilegiado en la tribu. Ellos tiene un ritual ancestral (más o menos de hace unos 10 años para acá) en dónde cada día 28 del calendario gregoriano hacen una peregrinación desde sus lugares de origen para llegar a un lugar al que en ese día casi, casi sólo está permitida la entrada para ellos. Su intención es expresar su fervor y en ocasiones es común ver que los integrantes de esta tribu estén regalando dadivas a todo aquel que transita cerca de este lugar cerca del metro Hidalgo.

Diferencia genética

Al parecer los reggaetoneros machos tienen una diferencia en los genes, (probablemente debido a la endogamia, puesto que más allá de las tierras chacas no hay muchas reggaetoneras hembras, y las hembras de otras especies, debido al aspecto de los reggaetoneros machos, son reacias a aparearse con ellos). Esto, además de provocarles una sordera (razón por la que continuamente repiten  “oye, oye, oye, oye”) también les provoca problemas en la comunicación. Éste puede ser el origen de esa especie de tic nervioso de mover las manos cada vez que están cantando o diciendo “ya tú sabe”

Adornos en la cara y cuello

Al ser una tribu que tiene poco contacto con el resto de la sociedad, el reggaetonero ha tenido que buscar la forma de embellecer su cuerpo mediante el uso de accesorios y modas diferentes. Es común ver a reggaetoneros machos utilizando tela microporo en la nariz para dar la apariencia de… la verdad es que no sabemos de qué, y también es frecuente ver a reggaetoneras peinadas con flecos pegados a su frente. Algo curioso es que ambos sexos comparten el gusto por los collares de colores verde y blanco, y por las cosas brillosas, que en su idioma llaman bling bling.

La sagrada espiritualidad del Perreo

Otra cosa que distingue a la tribu reggaeton de las demás es que su danza sagrada que se llama Perreo. Es un ritual místico que pocas personas ajenas a esta tribu han tenido oportunidad de observar; los pocos aventureros que lo han visto comentan en sus notas que son tales la devoción, el amor y la espiritualidad con que practican el perreo, que cuando por alguna extraña razón su danza es interrumpida o cancelada, entran en un extraño frenesí (en el que no tienen nada  que ver las monas); entonces destruyen todo lo que hay a su paso. Dicen los anales de la historia que cuando por fin alguna autoridad se atreve a enfrentarlos y llevarlos al Ministerio Público, los reggaetoneros hembras y machos se ponen a lanzar aullidos y lamentos para que sus padres los escuchen y los vayan a sacar.