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Instrucciones para lidiar con un/a intenso/a

Escapa cuando aún puedas

21 de junio de 2013
Por  Sandra Lucario   @Sandrink

Advertencia: No te confundas, querido lector, la creadora de este texto NO es una intensa.

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Todos hemos caído en las garras de alguno o alguna. Y es que son expertos en aparentar simpatía, amor, equilibrio mental..., no es fácil identificarlos a primera vista. No les gusta un tipo de música en particular, ni se visten de una forma específica, ni es como que traigan la palabra "Intensa/Intenso" tatuada en la frente (deberían).

Sin embargo, al cabo de unas semanas (en realidad pueden ser horas, minutos) te das cuenta de que te viste bien ingenuo, de que estás chavo/a. Calma, sé prudente. No todo está perdido.

Lo primero que debes saber es que, a estas alturas del partido, billete no mata carita, ni nada de esas cosas pasadas de moda. Lo verdaderamente importante, en estos tiempos de pasión desmedida –gracias, Facebook–, es identificar las carencias emocionales: Todas esas malditas marcas que les dejaron padres, amigos, enemigos, ex novios. 

Aquí aprenderás a identificar a esas personitas a las que mientras les respondes una bonita sonrisa están pensando en que no sabes en la que te metiste (muajaja). Y no, de verdad no sabes... 

Asegúrate de no dejarte confundir porque son muy listos.

 

1. No ningunees a tu maldita intuición

Si en el primer acercamiento sientes que algo no está bien, huye. ¡Esos ojos que llevan largos minutos sin parpadear te lo están diciendo! No le des una segunda oportunidad y agradece su sinceridad, o su falta de prudencia. Puede ser que su onda sea más maquiavélica y esté entrenado psicológicamente para cazar presas indefensas como tú. También sucede que, a pesar de que te demostró por dónde va el asunto, decidiste que tal vez podía cambiar..., qué simpático. Quizá no te has dado cuenta de que tú, sí, tú, querido/a lector/a, también eres un/a intenso/a.

Procedimiento: Despacharlo/a en un minuto.

 

2. Escúchalo/a con atención...

Resulta que o te atrapó o decidiste que por qué no volverse amigos, o "amigos con derechos". Total que tienen sus queveres y se agarran tanta confianza que, un día, casual, te avienta un: "¿qué tal si nos quedamos juntos el fin de semana?"; aguas, chavo, porque tal vez lo que esconden sus palabras es un: "Quiero pasar el resto de mi vida contigo". Tienes dos opciones: llorar o salir huyendo porque si no lo siguiente que escucharás es: "sólo quiero estar junto a ti", "Te esperaré por siempre", "Te-A-mo".

Procedimiento: Dale diez minutos, no más. Después despídete de él/ella para siempre.

 

3. No te metas en su teléfono inteligente

Su smarthphone es un arma letal. Ser un/una stalker es una de las características de los chicos intensos. Y es que, si no te pide tu teléfono y agrega a todas sus redes sociales, cómo demonios va a saber qué haces, qué piensas, qué deseas, qué sientes, cuánto lo extrañas. ¡Como diablos piensas que va a preguntarte todos los días cómo amaneciste!, ¿ya comiste?, cuándo se ven. Su razón de ser eres tú. Imagina todos tus amaneceres con una carita sonriente en tu whats proveniente de su número telefónico, o el muro de tu FB lleno de canciones de amor, dolor y desesperanza, o todos tus amigos con una solicitud de amistad de ella, o tu Twitter con miles de insinuaciones e indirectas. O esas siempre encantadoras llamadas telefónicas a las 3 de la mañana en las que te dice que te amó desde la primera vez que te vio. 

Procedimiento: ¿Por qué todavía no estás corriendo? 

 

4. Huye del '¿Cuándo nos vemos?'

Como lo dijimos en el párrafo anterior, ésta es su tercera frase favorita. Y la repiten cada que te ven online en el whatsapp, facebook, messenger (ok, no, ya nadie tiene messenger). El punto es que de tanto que está ch1n&ue y ch1n&ue ya te sientes mal y aceptas, con la estúpida creencia de que si le das el SÍ ya no lo volverá a preguntar. Ah, piensa antes de aceptar, muchacho. Imagina que el sujeto/la sujeta en cuestión te lleva a un restaurante súper bonito, ordena una cena deliciosa, velas, luces, globos y una pregunta en el cielo: ¿quieres ser mi novia? El restaurante lleno, todos mirándolos. Romanticismo desmedido y presión social. Y tú diciendo que sí...  

Procedimiento: Huye del país.

 

5. Aplica la crueldad

Estos sujetos suelen ser no sólo caprichosos sino también extremadamente perseverantes, recuerda que debes ser más listo que él, porque aparentemente encontró el Manual para enamorarte, se lo aprendió de memoria y ahora está dispuesto a hacer todo lo que tú le digas con tal de "conquistarte". Te dará gusto en todo, obedecerá todas tus reglas, su tiempo dejará de ser suyo y se volverá tuyo, lo notarás cuando empiece a mostrar cambios como rechazar una invitación a una noche de strippers. Ésta es la mejor táctica que tiene, sabe cómo usarla para lograr engancharte, la cuestión es qué tanto te dejas.

Procedimiento: Complicado pero no imposible, aléjate cuando dejes de necesitar su atención. El problema: aquí aplicará la etapa dos de su cacería y armará dramas cuando intentes dejarlo/a... Te dirá que su vida no tendrá sentido nunca más y esas cosas... No tengas corazón.

 

6. Evítala... hasta el final de los tiempos

Si llegaste hasta este punto es porque caíste redondito a sus pies. Lo que te recomendamos es escapar del país o cambiar de identidad, ya que no funcionó eso de ignorarlo/a. El chiste es que ya no pueda seguir en contacto contigo porque mientras lo haga, él/ella siempre tendrá la esperanza de casarse contigo y ser felices por siempre-jamás. (¿Recuerdas los ojos que no parpadean?, colóquenlos aquí) Haz todo lo que esté en tu cancha para ya no volver verlo/hablarle/respirar cerca de él. Es triste, sí, pero tendrás que cambiar tus cuentas de Twitter, FB, tu número telefónico y, si fuiste tan inocente como para llevarla a tu casa, pues sí, hasta de dirección....

Procedimiento: Uy, aquí ya sintió el rechazo. Échale un año y múltiples dramas para que logre olvidarte. No lo culpes, eso sí.

Texto  
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