Revista Chilango

Chilanga del año: Elena Poniatowska

Diciembre 2014

SUSCRÍBETE AQUÍ A LA REVISTA

Forma parte del Club
Vive Chilango

Síguenos en:

De la flaquita nadie se burla...

Las muertes más tontas e irónicas de la historia

16 de febrero de 2012
Por  Yannina Thomassiny   

Moda+moda

Es la más reciente. Zelda Kaplan, una socialité de 95 años, famosa por estar presente en todos los desfiles de moda y fiestas de la alta sociedad neoyorquina murió la semana pasada mientras estaba sentada en la primera fila del desfile de Joanna Mastroianni, en el Lincoln Center. Pocos minutos después de que desfilaran las primeras modelos, Kaplan colapsó. Era conocida por "ser más 'fiestera' que Paris Hilton".

Calorías que matan

Difícil de creer, pero cierto: un hombre fue a comer al restaurante llamado “Heart Attack Grill”, en el centro de Los Ángeles y pidió una hamburguesa “triple bypass”, después de comerla murió de un infarto. Aquí el video del lugar.

Exceso de placer

El 22 de noviembre de 1997, el vocalista de INXS, Michael Hutchence, murió durante una gira en su cuarto de hotel al intentar tener mayor placer asfixiándose al mismo tiempo que eyaculaba. Esto es una filia que practican muchas personas alrededor del mundo y, como podemos ver, puede resultar muy riesgosa.

Por no usar peluquín

Esquilo, un escritor griego considerado el padre de la tragedia, murió en el año 500 A.C., después de que un águila le dejara caer una tortuga en la cabeza. Según la leyenda, en ese entonces, las aves capturaban tortugas y las dejaban caer contra las piedras para comérselas. Él, por ser pelón, fue confundido con una roca y murió descalabrado por la tortuga.

“Me lleva el tren”


Antoni Gaudí, el máximo exponente de la arquitectura catalana, murió a los 74 años, después de ser atropellado por un tranvía. La ironía es que estaba contemplando una de sus obras maestras, no se fijo y terminó arrollado.

De la risa al llanto hay un solo paso

El humorista francés Carette tuvo una de las muertes más trágicas. Después de terminar su carrera como actor secundario quedó parapléjico tras un accidente. Un día, estando en su casa solo, se le cayó  de los labios un cigarro que fumaba y su ropa empezó a arder. Al estar paralizado no pudo hacer nada para apagar las llamas y murió quemado.

Juego de manos es de villanos

El novelista estadounidense, William Burroughs, asesinó a su esposa mientras jugaban a que él le dispararía a la manzana que ella tenía en la cabeza. Su intento de atinarle, falló, y mandó al amor de su vida al panteón en 1951. Las consecuencias fueron: cárcel para él por homicidio involuntario y una hemorragia cerebral, para ella. 

Bye, accesorios

La bailarina Dora Angela Duncan murió estrangulada por su chalina el 14 de septiembre de 1927. Acostumbrada a usar largas bufandas corrió con mala suerte justo cuando la llanta de su coche se enredó con la tela y la dejó sin aire.

“No se aguante, mijito”

Tycho Brahe es un famoso astrónomo danés del siglo XVI, cuyo trabajo le permitió a Isaac Newton llegar a la teoría de la gravedad. Este hombre murió por no ir al baño. Sí, así como lo leen; en aquella época, pararse de la mesa antes de terminar la comida era considerado una falta grave de educación. Brahe bebió mucho, comió como glotón y, por aguantarse, su sistema urinario explotó.

“¿No que muy sano?”

Jerome Irving Rodale, el fundador del movimiento orgánico y promotor de la comida saludable, murió en el show de Dick Cavett en enero de 1971, mientras hablaba de los beneficios de comer así de saludable. Aseguró que moriría después de los 100 años. En ese momento se cayó de la silla y murió de un ataque al corazón a los 72 años.

¿El que no arriesga no gana?

Bobby Leach fue de esos locos que se aventó de las cataratas del Niágara dentro de un barril en 1911, tras sobrevivir y comprobar que era un verdadero guerrero, murió por una tontería: pisó una cáscara de naranja en la calle, se rompió una pierna, se la tuvieron que amputar, se complicó la cirugía y ahí quedó.

Eso es televisión real y no jaladas

Christine Chubbuck, presentadora de noticias, se suicidó en pleno programa el 15 de julio de 1974. Después de declarar: “para mantener la política del canal 40 de traerles lo último en materia de sangre y entrañas, y a todo color, aquí tienen otra primicia” y se disparó en la cabeza. ¡Zas!

“Los animales son mis amigos”, ¡ajá!

Steve Irwin, el experto en vida salvaje que recorrió el mundo demostrando su conexión con la naturaleza, murió después de recibir un piquete de mantarraya que le atravesó el corazón, todo esto sucedió mientras filmaba un documental.

Texto  
¿Te gusta?