Muebles Troncoso d.Ch. (después de Chabelo)

La mueblería clásica de 'En Familia'

Carlos Tomasini

Una dirección que está en el inconsciente de muchos chilangos que fueron niños en los años 80 es “Francisco del Paso y Troncoso 504”.

Ahí se encuentra la primera tienda de la cadena de mueblerías Muebles Troncoso, la cual se volvió legendaria cuando Chabelo la convirtió en el patrocinador más importante de su programa de televisión semanal, En Familia, que se transmitió durante 48 años y que en diciembre pasado llegó intempestivamente a su fin.

Dicha sucursal, que abrió en 1972, se localiza en la colonia Jardín Balbuena, una de esas zonas de la Ciudad de México que están lejos del glamour de las Ecobici y de los restaurantes orgánicos, pero —eso sí— conservan una gran tradición.

Un poco de historia

Su nombre no se debe al apellido del dueño, que es don Ángel Cruz, una leyenda de los muebleros mexicanos, sino al nombre de la avenida que hace honor a Francisco del Paso y Troncoso —sí, es una sola persona—, un importante historiador, escritor y arqueólogo nacido en Veracruz y que realizó importantes trabajos arqueológicos para indagar el pasado mexicano y su origen étnico.

Desde hace tiempo, nada ha cambiado físicamente en esta tienda localizada a unos metros del Metro Mixhuca y cuya fachada no hace juego con su amplia, colorida y decorada sala de exhibición, donde gran parte del día hay más vendedores que clientes.

¿Bajaron las ventas sin Chabelo?

Entre salas, comedores y recámaras nos encontramos a Jorge, un vendedor que dice que las fechas de más ventas son las tradicionales, como Día de las Madres, el Buen Fin y Navidad.

—¿Bajaron las ventas desde que dejaron de anunciarse con Chabelo cada semana?— se le preguntó.
Para nada, todo sigue igual. No se nota ningún cambio— respondió con seguridad.

Tras su respuesta, lo miré con la misma cara que hacían los chavitos que perdían su bicicleta en la catafixia y él me miró con el mismo gesto de gusto y orgullo que hacían las mamás cuando veían que su hijo había perdido su bici para cambiarla por una espectacular sala de Muebles Troncoso.

—Pensé que venderían menos cuando ya no los vieran con Chabelo cada semana— insistí.
Eso depende del vendedor, qué tan bueno sea para venderle algo al cliente— respondió seguro.

Hasta ahora, parece que Muebles Troncoso no ha visto ningún cambio en la era post-Chabeloaunque quizá es muy pronto para ver cómo ha cambiado el mundo sin “el amigo de todos los niños”. Seguiremos observando.