Consejos anti chubascos

Especial
Situación
Estás en el tráfico del Circuito Interior y comienzan a caer unas gotas enormes; antes de entrar al desnivel, te das cuenta de que el agua está llegando a la altura de las llantas de los carros, que ya no tienen salida. El "tunel" empieza a transformarse en un río y –lo sabes– esos autos se van a inundar.
¿Qué sí hacer?
Sal del camino a la de ya y estaciónate (en algún lugar que no sea subida, donde no haya agua encharcada). No vayas contra la corriente y cuida tus frenos  (que seguramente responderán torpemente).

¿Qué no hacer?
Tu vehiculo no es un anfibio, deja de retar a tu suerte y a tu bolsillo.
 
 
Situación
Acabas de entrar a un desnivel como el de de la glorieta de Insurgentes –con sus pecesitos en las paredes y todo– y la lluvia está a todo lo que da –aunque podría estar peor–, después de algunos segundos que te parecen horas, por fin vislumbras la salida, pero ¡oh, sorpresa!, resulta que en el inter ya se formó un enorme charco que te impide llegar a ella.
¿Qué no hacer?
Ni se te ocurra intentar atravesar ese "charquito": lo único que conseguirás –además de quedarte atrapado y dañar tu automóvil–, será sentirte como el capitán de un barco a la deriva, hundiéndose y esperando a ser rescatado.
 
¿Qué sí hacer?
Sin importar los claxonazos, lo mejor para tu auto es que lo apagues y esperes. Sube las ventanas y ruega para que nadie baje de su carro y quiera matarte.
Situación…
Como si no fuera suficiente manejar con el piso mojado, ahora lo tienes que hacer con uno cubierto de hielo. (Gracias, granizo). Ni siquiera un piloto de la Fórmula Uno lo hace, su especialidad son los pisos mojados, y para de contar. 
 
¿Qué sí hacer?
El granizo hace muy resbaloso el asfalto, lo que provoca accidentes. Te recomendamos que te compres unas cadenas para hielo (ya sabemos que nos vas a decir que estamos bien locos, así que plan B: maneja con mucha precaución y mantén tu distancia respecto a los carros que están delante tuyo, más distancia de la habitual).
¿Qué no hacer?
Manejar rápido. Después de una fuerte lluvia, y en especial de una granizada, es común que las calles estén despejadas, pero el hecho de que no haya autos a la vista no quiere decir que puedas acelerar. Sabes en cuánto te saldrá "sacar el golpe", ¿verdad?
 
 
Situación…
Casi al final de tu cita de amor (¡auuu!) comienza a caer un tremendo torrencial. Nada grave, tus limpiadores y luces funcionan perfectamente. El problema viene cuando el calor que ambos traen encima (¡auuu! otra vez) hace que los vidrios se empañen a tal grado que empiezas a recordar la escena de la mano de Winslet en Titanic.
¿Qué sí hacer?
Olvídate de limpiar –y manchar– tu parabrisas con las manos, mejor prende el aire frío de tu auto y adiós vapor. Si tienes aire acondicionado, la cosa se resuelve rápido; si no, entonces tendrás que ser paciente e incluso orillarte a esperar que se desempañe.

¿Qué no hacer?
Si no funciona el aire de tu carro y no quieres gastar gasolina, baja un poco el vidrio de las puertas de traseras y evita que salga aire caliente de tu boca (cuerpo y demás). Ah, recuerda que que el sexo en el auto es muy incómodo y que los policias ya se la saben y van a estar, ahí sí, vigilantes.