Los Topos, al rescate en Pemex

Charlamos con el fundador de esta brigada

Héctor Cruz

Aparecen después de la tempestad, siempre dispuestos a ayudar y, sobre todo, a salvar vidas en peligro. Son los Topos, un grupo de rescatistas mexicanos que han estado presentes luego de las catástrofes más terribles en todo el mundo y que en estos días, tras la explosión en el edificio B2 de Pemex, han hecho lo propio.

Después de que se enteró de este incidente, Héctor Méndez, alias el “Chino” y fundador de los Topos Aztecas, inmediatamente acudió con un equipo de rescatistas al edificio para ayudar a sacar sobrevivientes y víctimas fatales.

“Lo más duro, duro, duro ha sido el terremoto de Haití en 2010 y el Tsunami de Indonesia”

“Luego, luego, escuchas en el radio o la televisión y de volada, te movilizas y acudes al lugar del desastre. Al desastre no te invitan, hay espontaneidad”, relata en las afueras del edificio de Pemex, que está resguardado por militares y federales.

La Brigada Internacional de Rescate Tlatelolco Azteca A.C, nombre oficial de los Topos, surgió tras el devastador sismo de 1985 en la Ciudad de México y se conformó con espontáneos. De ahí decidieron permanecer como asociación debido a que en el país no había una cultura de rescate de este tipo.

Con los años, este grupo de rescatistas ha acudido a los sitios de las más grandes tragedias en todo el mundo, siempre dispuestos a tomar la mano de quien lo necesita, e incluso, a capacitar a personas locales para la realización de este trabajo.

“Estuvimos en las Torres Gemelas, en Turquía, en Irán, pero ahí no nos dejaron entrar porque estaba el problema de la guerra de Siria. En general hemos estado en todos lados, pero lo más duro, duro, duro ha sido el terremoto de Haití en 2010 y el Tsunami de Indonesia”, asegura.

En México, han ayudado en las labores de rescate de prácticamente cualquier desastre o catástrofe nacional, desde el temblor de 1985, hasta la explosión de Guadalajara en 1992, así como el paso de huracanes, lluvias, inundaciones y deslaves.

Los Topos acudieron al edificio de la explosión inmediatamente después del hecho y ahí permanecerán trabajando hasta que las autoridades les indiquen que terminaron las labores, mientras que el líder de los Topos se aventura, según su experiencia, a lanzar una hipótesis sobre este incidente.

“Yo creo que van a hacer unas investigaciones profundas porque ese madrazo no creo que sea de fuera, es interior, es cortina de humo para cubrir porquerías de 12 años, una cortina de humo que se les convirtió en una cortina de sangre”, afirma, en una pausa, para luego regresar al inmueble y continuar con los rescates.