Los problemas del amor chilango

La ciudad a veces arruina las relaciones

Foto: Cuartoscuro

¡Ay, el amor chilango! A todo habitante de esta indomable ciudad le ha tocado padecer o tomar ventaja de las peripecias que nos impone nuestro enérgico hábitat. No importa la faceta en la que la pareja chilanga se encuentre: cortejo, enamoramiento o algo ya más consolidado, procurar a esa otra mitad de tu corazón citadino tiene su chistecillo. Aquí, el que quiere azul celeste, que le cueste. O que se acueste.

La distancia entre nidos 

Seguramente han escuchado: “Es que sí me gusta pero vive hasta la Agrícola Oriental”, dicho por un sujeto que seguramente habita en el otro extremo de la ciudad. Primera pregunta: ¿cómo diablos se conocieron?; segunda: ¿por qué  él o ella que vive a dos docenas de estaciones de metro (incluidos tres transbordos), más un camión? Aunque claro, si tienes carro sólo te toca aventarte el viaje de unas 2 o 3 horas, eso sí sentado/a, pero con un ritmo y velocidad similares a las pelis de Tarkvoski. Entonces, ¿amor del bueno o necedad? Recuerda que la distancia entre los nidos es clave, no es un impedimento pero definitivamente es una gran ayuda para fluir en esta gran urbe que cambia su carácter y forma de acuerdo al bendito tráfico…¡Oh, sí, tráfico, querido y apreciable tráfico! ¡Mmm smog, ah! 

Calidad de vida para la pareja chambeadora 

Digamos que si una pareja osa retar a la ciudad e intenta verse durante días laborales, definitivamente habrá que echarle más ganas de lo normal, casi como si te activaras como Mario Bros. cuando gana una estrella (de cumplir este reto ganarás más puntos si la variable de los nidos aplica para ti).

Por supuesto, hay que contemplar los horarios de trabajo de ambos, la buena ondez de los jefes y tener la energía para dar tiempo de calidad y así no agarrar de cama las butacas del cine (o peor las del restaurante). Si logran empatar ya la hicieron, y si viven cerca mucho mejor, de lo contrario toca esmerarse los fines de semana para que la calidad de vida se mantenga lo mejor posible para todo aquel amante chilango. 

No te abrumes, no entres en pánico 

Una de las ventajas de la ciudad es que los planes para salir a divertirse y entretenerse son diversos. Si te coordinas bien, puedes llegar a visitar tres sitios en un mismo día con tu pareja, ¿correcto?  De esta manera cumplirás con ir a una comida familiar,  pasarla solo/a con tu pareja (¡ggrr!) y después ir con tus amigos.

Sólo que cuidado, el avorazarte puede salir contraproducente pues siempre, siempre se debe contemplar cualquier tipo de imprevisto como accidente viales, plantones de la CNTE, caída de avionetas, borbollones de las coladeras, etc. 

Por otro lado, a pesar de tener varios planes suele pasar que terminas frecuentando los mismo lugares. Es cierto, al tener tantas opciones hay que estar decidiendo a cada rato, pero si esto te estresa, la clave es organizarte para no pasártela indecis@ en el carro y que la vuelta –de perico –no se reduzca al paseo en el maravilloso segundo piso de Periférico. ¡Gracias, Peje!

Navegar sin pila y sin señal 

Recuerdo aquellos momentos en los que apagar el celular era posible, ahora ni pensarlo. No tener pila sería un gran error (por eso es común traer el cargador y hacer del smartphone una verdadera extensión de tus sentidos, como McLuhan predijo) y  ya ni qué hacerle cuando al sistema de telefonía se le ocurre fallar. Estos olvidos pueden ser completamente aceptables cuando resultas un forever alone, pero si tu estatus está por cambiar más vale que vayas haciéndote de todos tus adaptadores para estar siempre conectado a la Matrix y logres coincidir con tu pareja. 

¡Grave error si alguna de estas cosas te sucede previo a un concierto! –y nunca falta el despistado – así que prevén en vez de lamentar (o ponerte tenso/a por la búsqueda de un teléfono de monedas porque LADATEL creo que ya ni hay) y mejor arma el viaje con tu querido/a desde la puerta de la casa hasta la entrada del venue. 

Dineros (ser caballero cuesta) 

¡Oh sí, el dinero como siempre! Con el combo de impuestos tal vez puedas sentir el apretujón en tus cuentas, pero sabemos que la ciudad tiene para todos los gustos, sabores y bolsillos. Aunque esto se convierte en un factor de mayor importancia si eres de los caballeros tradicionales ya que esa gran cortesía vaciará con mayor velocidad tu bolsillo. Si eres más moderno y compartes gastos por igual con tu chica la merma será menor. De todos modos, recuerda que el dinero sólo es el medio, así que usa toda tu creatividad para que esos breves días que ves a tu otra mitad resulten fructíferos.

Así que todo aquel que goza de una relación citadina, valórela. No es fácil echarle agua a esa plantita que día a día se enfrenta a un desmoche y un constante ataque de sorpresas. La odisea siempre continuará pero es parte de la realidad en la que hay que jugar lo mejor posible para sobrevivir cual buenos chilangos.

¿Y a ustedes, cómo les ha ido con el amor?