¿Excomunión para las mujeres que abortan?

Que las lleve el demonio, dicen por ahí

Especial

Ahí tenemos a una mujer que se embaraza, pudo haber sido porque alguien la obligó a tener relaciones sexuales, porque se rompió el condón o simplemente porque le ganó la calentura… Ella, efectivamente, no quiere ser madre.

Ahí tenemos a un Cardenal de nombre Norberto y apellidos Rivera Carrera, que habla continuamente en los medios; sobre todo para hacernos sentir una bola de pecadores que no le llegamos a él ni a las rodillas (carraspeo)… Él, efectivamente, se cree una autoridad para señalar defectos de la gente.

Cuando juntamos la fórmula aborto&#43iglesia, no puede más que resultar lo que pasó: que, según el cardenal, la Iglesia Católica ni siquiera tiene que hablar, sino que cualquier mujer que aborte, así como aquellos que participaron en el aborto –médicos, enfermeras, recepcionistas, etc.–, quedan excomulgadas automáticamente. Obvio, un angelito emisario de dios irá con el chisme al padrecito más cercano y entonces cuando los pecadores lleguen a la parroquia más cercana, serán expulsados por una burbuja invisible. Algo así como el cadenero divino.

Y es que de acuerdo con el Código de Derecho Canónico, desde el año de 1983, el aborto está catalogado como causante de excomunión latae sententiae –automáticamente–. Y es en esa ley casi-divina, hecha por mortales varones que se sienten barones, que se basa el castigo.

En su clase de religión-sexualidad que ofreció para el semanario Desde la Fe, Don Norberto nos hizo saber que para los temas que tengan que ver con sexualidad y familia la Iglesia Católica se pinta sola. Aunque, un momento: ellos no tienen parejas sexuales ni descendientes, bueno excepto por Marcial Maciel. ¿No es como si los mortales comunes les quisiéramos dar clases de interpretación de la Biblia? Jum. Nomás decimos, eh. Así que para quedar parejos, proponemos algunos puntos:

Si el Papa hace llamaditas a nuestros ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, como asegura un obispo norteño, en contraparte pedimos que:

–Elba Esther les haga los los libros de texto y coordine a los maestros del Vaticano. Pa´que se eduquen. Literal.

Si quieren presionar a la autoridad para cambiar leyes, en contraparte pedimos que.

–Que nuestros diputados le hagan una revisión al Derecho Canónico. Ash, ni se preocupen, no va a pasar nada.

Si para ellos “la ciencia medica ya es capaz de curar a las mujeres que están en peligro de muerte a causa de un embarazo”, en contraparte pedimos que:

– Que le pongan azuquitar a su dedo antes de darnos atolito: ¿de cuándo acá la ciencia es un argumento de la Iglesia?

Si para ellos el aborto debe ser penalizado con cárcel, en contraparte pedimos que:

– Que no protejan ni usen influyentismo para los sacerdotes acusados de pederastia. Y ni salgan con que cuáles, porque les hacemos una listita.

En fin, nosotros acá seguimos lamentando los casos de aquellas mujeres indígenas del estado de Guanajuato que habían sido acusadas y encarceladas por haber abortado… En palabras de ellos: cometido el delito de homicidio en razón de parentesco.