Historia del Palacio Negro

Lecumberri: temido y respetado

La construcción en donde se encontraba la cárcel de Lecumberri, también llamada ‘Palacio Negro’, es uno de los lugares de nuestra capital que más historias y leyendas tiene. Este 29 de septiembre cumple 112 años de haber sido inaugurada como prisión, por el entonces presidente Porfirio Díaz. Fuimos a visitarlo, aquí les compartimos un poco de lo que descubrimos.

49657Jardín central y cúpula
Jardín central y cúpula (Aldebarán Rodríguez)

Quien llega a este sitio no encuentra los aires de desesperanza y desolación que tenía en sus años dorados como cárcel. Lo que sí se va a encontrar en el ahora Archivo General de la Nación, es un lugar en donde se hallan custodiados (en siete galerías) 53 km de archivos, entre ellos los originales del Acta de Independencia del Imperio Mexicano, Los Sentimientos de la Nación de José María Morelos y Pavón, las Constituciones de Apatzingán de 1814, La Constitución Federal de 1857 y la Constitución Política de 1917, el Plan de San Luis, el Plan de Ayala, las Cartas de Juárez, Manuscritos de Sor Juana Inés de la Cruz , de la Santa Inquisición, Acervos de Tierras (documentos que certifican la propiedad de tierra de los pueblos y que incluso hoy en día se siguen utilizando), del Porfiriato, de la Revolución Mexicana y más de 6 millones de fotografías.

49649Constitución
Constitución (Aldebarán Rodríguez)

Al entrar, lo primero que salta a la vista es una réplica exacta de la bandera mexicana, siguiendo el camino hacia la parte interior se llega a la Sala de Banderas, a los costados de ésta se encuentran los jardines principales; y del lado derecho están la biblioteca José O’Gorman y la cafetería, que también hace las veces de recinto de pláticas y presentaciones.

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Biblioteca (Aldebarán Rodríguez)
49660Pared de cafetería
Pared de cafetería (Aldebarán Rodríguez)
49656Estructura metálica del jardín central
Estructura metálica del jardín central (Aldebarán Rodríguez)
49655Vista del jardín
Vista del jardín (Aldebarán Rodríguez)

Un poco antes de llegar a la parte central está un pequeño salón, en donde podemos ver un biombo pintado en 1960 por David Alfaro Siqueiros, quien estuvo preso en este lugar en cuatro ocasiones (la última bajo el cargo de sedición social, salió libre hasta 1964).

Al pasar este salón se llega a la Cúpula central, que no existía en los años en que era prisión, pues originalmente ésta estaba a cielo abierto, y en lugar de cúpula había un panóptico (una especie de torre) desde donde se vigilaba a todos los presos que estaban encerrados en las celdas o crujías (que tampoco estaban techadas), que actualmente son las galerías en donde se archivan los documentos.

49653Cúpula central
Cúpula central (Aldebarán Rodríguez)
49652Salón central
Salón central (Aldebarán Rodríguez)

Cada galería tiene diferentes materiales, en algunos casos los papeles son tantos que se necesitan dos cuartos para resguardarlos. En la galería 1 existen alrededor de 700 documentos resguardados bajo una bóbeda, estos no están abiertos al público en general para ser consultados.

49661Antiguas crujías
Antiguas crujías (Aldebarán Rodríguez)

A los lados de la cúpula se encuentran conservadas algunas de las áreas más emblemáticas de la prisión, y que más llaman la atención del público: un salón de fiestas que utilizaban los presos (y que en su interior tiene un gran mural pintado por los internos), el Torreón Norte y el área de psiquiatría.

49648Torreón norte
Torreón norte (Aldebarán Rodríguez)

Los presos que estuvieron encarcelados en este lugar eran de lo más variado, hubo desde ladrones desconocidos hasta personajes de la talla de Pancho Villa, David Alfaro Siqueiros y Alberto Aguilera Valadez  (sí, Juan Gabriel).

El área de la cárcel se dividía en diferentes crujías: a las que eran enviados los presos de acuerdo al delito que habían cometido (por ejemplo, la de los presos políticos en la que estuvieron Heberto Castillo, José Revueltas –en el tiempo en que estuvo preso escribió la novela ‘El Apando’–, los miembros del grupo guerrillero Liga 23 de septiembre), el área de presos peligrosos (a quienes hoy se llamaría presos de alta seguridad), la famosa crujia ‘J’, que era el lugar al que enviaban a quien cometía el delito de homosexualidad (de ahí fue que a los homosexuales de forma despectiva se les comenzara a llamar jotos), y el área más temida por todos los presos: “El Apando”, la celda de castigo en donde se les encerraba desde días hasta semanas enteras, con un mínimo de alimento y sin luz, sin agua, sin ventilación y sin baño.

49659Ala izquierda
Ala izquierda (Aldebarán Rodríguez)

Al Palacio de Lecumberri se le agregó el mote de “Negro” por toda la historia oscura que había en él, y por todo lo que significaba el dolor y la pérdida de libertad: las consecuencias de caer en este lugar. Este sitio es representativo de la arquitectura carcelaria porfiriana, eclética y muy simétrica, hecha con la intención de recordarle al preso que debía mantener el orden mientras estaba dentro. 

49654Torre
Torre (Aldebarán Rodríguez)

El nombre de Lecumberri se debe a que está edificado en las tierras que antiguamente le pertenecieron a un español que llevaba ese apellido.

49658Ala derecha
Ala derecha (Aldebarán Rodríguez)

En el tema de cosas raras y extrañas, en este edificio podemos encontrar una colección de mapas indígenas coloniales que el año pasado fue nombrado por la UNESCO como “Memoria del mundo”; dentro del Acervo de la Santa Inquisición están diferentes juicios y situaciones, por ejemplo: la historia de una mulata que fue acusada de seducir a un hombre a base de brujerías, y una muñeca que se utilizó en un juicio de brujería (cuya réplica en ocasiones es exhibida al público). También está un área de genealogía donde cualquiera puede venir a investigar sobre sus antepasados, y con un poco de paciencia encontrar el árbol genealógico de su familia.

Si planeas visitar este lugar debes de saber lo siguiente:

Los jueves a las 12:00 hrs. hay visitas guiadas gratis.

Si agendas fechas, se pueden hacer visitas guiadas a grupos, también hay recorridos nocturnos.

Aunque cualquier persona puede revisar los documentos que aquí hay, es necesario tener una credencial de investigador, la cual se puede tramitar en este mismo lugar con solamente presentar una identificación oficial.

Su horario de servicio es de lunes a viernes, de 9:00 a 17:00 hrs y sábados de 10:00 a 14:00 hrs.

Archivo General de la Nación: Eduardo Molina 113 (entrada por Héroe de Nacozari), col. Penitenciaría Ampliación, deleg. Venustiano Carranza,  Teléfono 5133 9900.

La estación de Metrobus más cercana es Archivo General de la Nación.

Para mayores informes, consulta aquí su pagina de internet.