Video Club Amores, la nostalgia que vive en 7 mil películas en renta

Es uno de los dos únicos lugares que quedan en la Ciudad de México para rentar películas.

Video Club Amores
Foto: Edgar Durán.Lo encuentras en Amores.

¿Qué película me recomienda?”, es la pregunta que más le hacen a don Rómulo González, dueño del Video Club Amores. Él siempre tiene la respuesta precisa para cada uno de sus clientes. “¿Busca de acción? Llévese ésta”, “¿Quiere una de terror? Las de antes son mejores, le recomiendo ésta otra”, “¿Una de amor? Pregúntele a mi esposa, ella es la experta”.

Éste es un negocio familiar: don Rómulo atiende con su esposa Gloria, mujer encantadora que ha visto todas las películas románticas (su favorita es Pídele al tiempo que vuelva); el tercer miembro es César, su hijo, que creció entre los estantes de este lugar, lo que lo convierte en una fuente inagotable de datos cinematográficos. Desde hace 33 años atienden este gran local con más de 7 mil títulos en existencia para sus más de 14 mil clientes. Sí, 14 mil personas en su base de datos que van a buscar los estrenos de la semana o las mejores películas de catálogo, de todos los géneros.

Foto: Édgar Durán

Y es que ir al videoclub es una actividad que los más jóvenes apenas recuerdan. En estos tiempos de streaming y las descargas digitales parecería un poco inútil e incómodo ir a un local cada semana a conseguir lo que quieres ver. Pero la familia González nos cuenta que sus clientes van a buscar películas, a 25 pesos la renta, y que realizan el mismo ritual desde hace más de 30 años: revisar una y otra vez los estantes, leer las reseñas en las cajas, preguntar si una película vale la pena y, al día siguiente, devolverla o depositarla en el buzón nocturno. «¡Por suerte ya no hay que rebobinar la cintas!», dice doña Gloria.

Comenzó como un lugar de reunión para sus amigos: en 1983 intercambiaba películas con sus vecinos “de las que se grababan en la tele” y alguna que conseguían en Estados Unidos. En 1984 se decidió a abrir un pequeño local en la cochera de su casa para hacer el intercambio más en forma. Fue cuando nació el videoclub como negocio y, según pensaba, podría ser una fuente secundaria para ganar dinero.

«ANTES ERA SENCILLO RENTAR CUALQUIER PELÍCULA DONDE SALIERA KEVIN COSTNER. AHORA ES VIN DIESEL. TOM CRUISE SIEMPRE HA SIDO POPULAR AL IGUAL QUE ROBERT DE NIRO. MERYL STREEP, NI SE DIGA. PERO LA VERDAD ES QUE HOY EL REY DE LA TAQUILLA ES TOM HANKS».

«Pero algo pasó», nos cuenta don Rómulo, «un día llegó Televisa diciendo que iba a abrir una gran cadena de viceoclubs a los que iba a llamar Videocentros, pues se dieron cuenta que la renta de películas tenía mucho éxito. Nos ofreció la franquicia gratis, para hacer crecer el mercado. Después de mucho pensarlo, decidí no aceptar, y preferí quedarme con mi nombre. Ahora que veo atrás, eso me salvó».

En aquella época se desató una guerra entre distribuidoras: Videocentro tenía películas de estreno, pero había muchos clásicos que la gente buscaba y que no se podían conseguir. Fue la época en la que Gobernación reglamentó la renta de películas y ya no se podían ofrecer las que grabaras en tu casa. «Se acabó la piratería, que no era tal, sino que eran las películas que teníamos desde los primeros intercambios». Abrieron decenas de Videocentros en la ciudad y los dueños de los pequeños locales tuvieron que ofrecer otras cosas. «¡Teníamos porno!», nos dice doña Carmen, entre risas.

Es sabido lo que ocurrió después: con la llegada de Blockbuster, Videocentro quebró y fueron desapareciendo los videoclubes de barrio. El secreto del Amores fue el amor al séptimo arte: «El cine detiene el tiempo», dice Rómulo. «Por ejemplo, una película de Alfred Hitchcock muestra una etapa muy particular de la historia y eso es lo que a mí me gusta recomendar. La gente que llega aquí sabe que va a salir con algo bueno para su casa». César, su hijo, nos cuenta que es importante tener bien afinado el conocimiento de lo que ocurre en la industria. Él identifica con precisión cuáles son los actores que se han puesto de moda y cómo algunos, que han sido muy taquilleros, dejan de estar en el gusto del público: «Antes era sencillo rentar cualquier película donde saliera Kevin Costner. Ahora es Vin Diesel. Tom Cruise siempre ha sido popular al igual que Robert de Niro. Meryl Streep, ni se diga. Pero la verdad es que hoy el rey de la taquilla es Tom Hanks».

El videoclub que no muere
Foto: Edgar Durán.

Surge la duda de cuáles son las películas más taquilleras en este lugar: «Hemos rentado El señor de los anillos mil veces. Es difícil que otra película le gane a esa. Las de caricaturas también se rentan mucho y las comedias juveniles». ¿Hay una película que tenga un éxito sorpresivo? Los tres se ríen y nos explican: «Verás, nosotros compramos las películas y decidimos en una pequeña junta familiar cuántas copias vamos a pedir. Hace unos meses nos ofrecieron Estación Zombie (Train to Bunsan): pensamos que nadie la iba a querer, así que sólo pedimos una copia, ¡error!, ¡todos se peleaban por ella. Otra gran pifia que tuvimos fue cuando salió Kill Bill: pedimos sólo dos copias, por no dejar. ¡Imagínate! Nos dábamos de topes cuando vimos su éxito».

Los González creen que su negocio va a durar mucho más, pero están conscientes que deben adaptarse a los tiempos, como cuando cambiamos de Beta a VHS y después a DVD (y luego a Blu Ray, aunque no lo consideran nada popular). Pero sobre todo, saben que su vida dependerá de mantener un lugar donde los cinéfilos pueden ir a platicar, comprar dulces o palomitas, comentar lo que vieron y, sobre todo, buscar una buena película para pasar la tarde. De eso se trata el cine.

Amores 1649, Del Valle, 5524 5124, lun-sáb 9-21 h