21 situaciones románticas vueltas odiosas

¡No la dejes en ridículo!

Especial

 
Las mujeres aman el romanticismo. Y no es que nosotros no nos pongamos tiernos pero –sinceramente– llegarle a su grado de miel es bien dificil. A algunos  esto de ponernos cursis nos cuesta más trabajo que a otros (hemos descubierto que la chela bien fría sólo estimula el desarrollo de la testosterona).
 
Para evitar que el romanticismo se esfume, estén atentos a la hora de  demostrarle el amor a su peor es nada; tengan cuidado de que no les suceda alguna de estas mmm… complicaciones.
 
 
Romántico: Pedirle que te haga piojito.

Odioso: Que en una de esas te pregunte si eso que se acaba de encontrar en tu cabeza es un piojo.
Romántico: Cantarle a tu novia al oído –en la boda de su prima favorita– mientras el DJ programa las rolas.
Odioso: Pedirle al conjunto que toque una canción porque quieres subirte al escenario a cantarle. Y peor si es del Buki.

Romántico: Pedirle que te regale algo de su lencería para sentirla cerca de tu cuerpo durante las noches.
Odioso: Probártela (en especial si es el brassier)

Romántico: Ver películas XXX juntos.
Odioso: Que mientras las ves compares los atributos de las actrices con los de ella (y peor, si osas compararte).
 
 
Romántico: Dormir juntos.
Odioso: Sólo dormir.
 
 

Romántico: Aprender de memoria un poema y al terminar de recitárselo, contarle que te lo aprendiste pensando en ella.

Odioso: Aprenderte de memoria un piropo guarrísimo que le oíste a un albañil y contarle que cuando lo escuchaste te acordaste de ella.
Romántico: Enseñarle a manejar.
Odioso: Llevártela a las fiestas, después de que aprendió, para que ella maneje y tú te pongas briago. Ah, y que encima la regañes por lo feo que frena.

Romántico: Tenerla en tus redes sociales y escribirle de vez en cuando que la quieres.
Odioso: Stalkearla y encima preguntarle "¿quién es ese Luis al que hoy le respondiste en Twitter?"

Romántico:
 Ir de rave juntos.
Odioso: Que termines vomitando y ella tenga que cuidarte toda la noche. Y más odioso: lo mismo pero al revés.
 
 
Romántico: Grabar las iniciales de ambos en un par de anillos.
Odioso: Tatuarte su nombre.
 

Romántico: Acariciarle el cabello
Odioso: Recordarle que le están saliendo canas, o, peor aún, que ya se le ve la raíz y necesita otro tinte.

 
 
Romántico: Bañarse juntos.
Odioso: Que haga frío y tú gandallamente acapares el agua caliente y la dejes fuera del chorro.
 

Romántico: 
Que le prepares el desayuno y se lo lleves a la cama.
Odioso: Que sea la primera vez que te metes a la cocina y que además de llevarlo quemado o crudo le derrames el café encima. 
 
Romántico: Que le regales ropa o zapatos carísimos.
Odioso: Que no le queden.
Romántico: Que ella use tu camisa…
Odioso: Que a ti, en un desapegado gesto de reciprocidad, se te ocurra usar su ombliguera….
 
 
Romántico: Arreglar su casa o cuarto cuando ella no esté.
Odioso: Que luego ya no te quepan las cosas que sí estaban bien acomodadas.
Romántico: Cocinar su platillo favorito.
Odioso: Que le digas que mejoraste la receta con unos tips de tu mamá.
Romántico: Ver en pareja una película romántica nada más para darle gusto a ella.
Odioso: Que en la escena más emocional digas algo como "Ay, no maaaa…".
 
 
Romántico: Que en su cumpleaños le lleves serenata.
Odioso: Que en su cumpleaños le llenes el carro de post its. Eso, además de odioso, es tetísimo.
 
 
Romántico: Escribirle una cartita de amor
Odioso: Que te la fusiles de internet (con todo y faltas de ortografía).
 
 
Romántico: Llamarle en una borracherita y decirle cuánto la amas. 
Odioso: Embriagarte porque te terminó, llamarle y preguntarle por qué te dejó, y que le dediques rolas de José José.