10 curiosidades sobre el Monumento a la Revolución

Este lugar tiene mucho que contarte, como la abolladura en su cúpula causada por un rayo o los rifles de vidrio que resguarda en sus entrañas.

monumento a la revolución
Foto: Shutterstock

El Monumento a la Revolución Mexicana (MRM) parece un personaje más de nuestra historia nacional; testigo de encuentros y luchas sociales, de la cotidianidad del ajetreo del corazón de la ciudad, espectador de los juegos infantiles que brincan en las fuentes de su plaza, centinela del sueño eterno de líderes revolucionarios y de las hazañas de los capitalinos.

El Museo Nacional de la Revolución cuya entrada está en el sótano del MRM es un espacio dinámico y enriquecedor que nos brinda la oportunidad vivir una experiencia única en uno de los puntos emblemáticos de la ciudad. Es así como en una tarde de verano el MRM nos invita a pasar y recorrer la historia por sus entrañas.

Aquí te dejamos diez datos de los que puedes aprender en alguna visita a sus entrañas.

1.Palacio Legislativo

La construcción del MRM inició como un proyecto para ser el Palacio Legislativo Federal durante el mandato de Porfirio Díaz. Lo que hoy conocemos como el monumento sería solamente la nave principal de dicho palacio.

2. El fracaso

La edificación completa duró casi 40 años porque estuvo llena de contratiempos. La excavación inició en el año 1900, pero fue hasta 1910 como parte de la celebración del centenario de la Independencia que el presidente Díaz colocó la primera piedra. Meses después estalló la Revolución Mexicana por lo que la construcción se detuvo. Durante esa época fue saqueada y el hierro fue utilizado en armas de fuego para la guerra. Fue hasta 1922 que se rescató la estructura como centro de exposiciones sin éxito, pero finalmente en 1933 se presentó el proyecto para convertirla en el Monumento a la Revolución, terminando de edificarse hasta 1938.

3. Recorrido

Foto: Jonathan Lio

Actualmente el Museo Nacional de la Revolución nos permite viajar dentro del monumento. Con tu boleto de entrada podrás realizar un recorrido por la cimentación, estructura interna, mirador y linternilla. Te recomendamos sentarte en el mirador a tomar una bebida refrescante o saborear una paleta artesanal de Adelita Café y disfrutar de la maravillosa vista.

4. Doble elevador

Foto: Jonathan Lio

Originalmente el MRM contaba con dos elevadores internos; uno que subía por el pilar sureste y otro más que tenía una trayectoria curva ¡Único para la época! Por este elevador se accedía a la linternilla. Durante tu visita podrás observar restos del mecanismo, semejante a unos rodillos de madera, que elevaba la caja del ascensor. Éste contaba con doble puerta para personajes importantes, pero actualmente no le queda ni un solo botón.

5. Cuando le cayó un rayo

Foto: Jonathan Lio

Hace seis años en una noche de tormenta eléctrica, un rayo cayó en la cúpula de monumento ocasionándole una abolladura.

6. Más de 300 escalones

monumento a la revolución
Foto: Shutterstock

La altura del monumento es de 67.5 metros, 52 de ellos los subes en el elevador panorámico. Si cuentas los escalones desde el primero que bajas para iniciar el descenso después de visitar la linternilla, verás que son más de 300.

7. La hazaña en avión

En 1946 un piloto español atravesó volando en un biplano los arcos del monumento.

monumento a la revolución
Foto: Shutterstock

8. Un salón para Obregón

Existe un salón presidencial dentro del monumento y aunque hoy en día en él posan figuras de cera de Zapata y Villa, en realidad ese espacio fue ideado para ser utilizado por el presidente Obregón para pequeños eventos y reuniones de asistencia controlada.

9. El amanecer desde su linternilla

Foto: Cortesía.

Amanecer monumental es una experiencia organizada por el museo para grupos de 20 personas. El encuentro es a las 6 de la mañana el último sábado de cada mes, consta de un recorrido especial por el Monumento hasta alcanzar la linternilla para disfrutar de un espectacular amanecer. Todo concluye con un desayuno de Adelita Café en el mirador.

10. Los rifles de vidrio

Foto: Jonathan Lio

A lo largo del recorrido dentro de la estructura verás rifles y balas de vidrio como parte de la exposición “Bajo la Mira” del arquitecto Andrés Mier y Terán. La instalación tiene siete etapas: Traición, Enfrentamiento, Fusilamiento, Formación, Trincheras, Emboscada y Persecución.

Costos
Recorrido completo: 80 pesos.
Recorrido elevador: 60 pesos.
Amanecer monumental: 500 pesos por persona (incluye tamal y café).
Teléfonos de contacto y reservas aquí.