3 centros de entretenimiento abandonados en la CDMX

Vivieron su esplendor hace algunos añitos

Resulta imposible creer que en la Ciudad de México haya sitios abandonados. No sólo eso: lugares que hace unos años estaban abarrotados de gente y que sirvieron como grandes centros de entretenimiento. De esos, sólo quedan los recuerdos de sus viejas glorias.  

Atlantis 

Atlantis era un balneario dentro de la ciudad, en la parte más alejada de Chapultepec sobre avenida Constituyentes. Con una alberca de olas, toboganes y espectáculo acuático, era una parada obligatoria para todos los niños que vivieron en los 80 y 90 y, de hecho recordamos cuando nos mandaban de la secundaria en excursión ¡era divertidísimo!. Hace algunos años cerró sus puertas y sus instalaciones lucen en el abandono total; la taquilla muestra los precios con los que se despidió: niños menores de 90 cm, gratis. Todos los demás, 85 pesitos. Incluía atracciones con focas y delfines. 

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Atlantis

No se puede ingresar a las instalaciones, aunque están completamente abandonadas y simplemente custodiadas por un perrito bonachón, pero lo que se alcanza a ver desde las rejas es deprimente: las albercas llenas de cascajo, los juegos infantiles están abandonados y los toboganes secos recuerdan cuando los niños se echaban de trenecito o un papá se aventaba de panza. El logotipo del parque se alcanza a ver en una barda que ya está cuarteada. Hoy sus alrededores sólo sirven como un estacionamiento gigante y está a la espera que alguien lo rescate ¡funcionaba mejor que las playas artificiales!. 

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Atlantis

Atlantis
Av. Constituyentes s/n
3era sección de Chapultepec 

El Patio 

El Patio era un centro nocturno ubicado a un lado de la Secretaría de Gobernación. Fundado en los años 30 por Emilio Azcárraga, sirvió durante mucho tiempo como el lugar elegante y de etiqueta donde todos los artistas reconocidos iban a presentar sus shows: esos eran tiempos en los que no había muchos lugares para hacer conciertos y los cantantes más famosos abrían sus temporadas por tiempo limitado. José José, Juan Gabriel, Lupita D’alessio, Rocío Dúrcal, Lola Beltrán o María Victoria se presentaron en su escenario que simulaba un pequeño pueblo ¡hasta Gloria Trevi se paró ahí!. 

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El Patio

Entrar te costaba un ojo de la cara pero valía la pena ver a Sammy Davis o a The Platters cantándote al oído mientras te echabas tu jaibol. Es más: Edith Piaf afinó la garganta ahí y tenía tanta alcurnia que hasta Walt Disney lo visitó. Hoy, la marquesina se cae en pedazos, sus luces no volvieron a encenderse y su gran portón de madera es testigo de que alguna vez María Félix y Agustín Lara entraron tomados del brazo. 

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El Patio

El Patio
Atenas 9
Col. Juárez 

Cine Ópera

A unos pasos de la avenida Ribera de San Cosme se encuentra el cine Ópera. Lo más impresionante es su tamaño: enorme, como solían ser los cines, con dos esculturas en piedra sobre la marquesina que representan la comedia y la tragedia. Su vestíbulo alguna vez lujoso, lució en sus buenos tiempos candeleros de cristal, acabados en bronce y muros de espejo. Fue inaugurado en 1949 y cerrado completamente hace algunos años. No sólo sirvió para proyectar películas sino también como sala de conciertos ¿quien diría que Bauhaus o Love and Rockets se presentaron ahí?. 

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Cine Ópera (El Memo)

Entrar a él es muy difícil: actualmente está bajo resguardo del INBA y hay vigilancia las 24 horas. Lo más que puede hacerse es asomarse por alguna de las rendijas que dan al interior y que dan muestra del abandono. Los vecinos de la colonia San Rafael pasan junto a él como un edificio más, pero verlo por primera vez impone. A veces es utilizado como escenario para videos musicales (Amor clandestino de Maná o Lluvia de estrellas de Jotdog) y se han filmado algunas películas dentro (¿recuerdan Hombre en Llamas?). Sólo verlo por fuera, vale la pena ¿de verdad un cine podía ser de ese tamaño?

Cine Ópera
Serapio Rendón 9
Col. San Rafael 

Sabemos que en toda la ciudad hay edificios en desuso, ya sea porque no resultaron redituables para sus dueños o porque pasaron de moda. Tal vez no sean tan espectaculares como los que les presentamos pero queremos que nos digan ¿conocen algún lugar fantasma?