Por Oswaldo Betnacourt L.

*OJO: Al FINAL de este texto hay ligeros SPOILERS para ejemplificar ciertos aspectos de la película*

Empiezo a creer que Michael Bay sufre de una piromanía crónica, es algo que digo para bien y para mal.

La cuarta entrega de Transformers está atascada de explosiones, entiendo muy bien que el título de La era de la extinción le dio pie al director para sacar todo el arsenal, además está el referente de las películas anteriores y, como en esos casos, ésta no es la excepción, el problema es que se llega sentir exagerada, y eso que hablamos de Bay (aunque seguro se puede superar y lo hará).

La historia, muy a grandes rasgos, es la siguiente:

Un inventor texano compra un camión medio destartalado que resulta ser Optimus Prime. Los humanos están cazando a los decepticons y de manera encubierta a los autobots por igual, operación liderada por un agente de la CIA, quien está aliado con un Transformer cazarrecompensas que quiere a Prime para su colección. Los transformers capturados son entregados a una compañía que aprovecha las autopartes para construir sus propios robots. Los alienígenas mecánicos, buenos y malos, están al borde de la extinción, pero las circunstancias también pondrán en riesgo la existencia de la humanidad.

Hay cosas buenas y otras malas, empecemos por las primeras:

El diseño de los personajes sigue siendo impresionante, no hay manera de que alguien se queje de su calidad. Dentro de este campo también podemos mencionar la transformación de los robots creados por los humanos, le da un segundo aire a los movimientos mecánicos de los transformers. De los nuevos rostros, los dinobots sobresalen y los más fanáticos probablemente se emocionarán al escuchar los nombres de Galvatron y Lockdown.

Hay momentos que te roban un par de risas y sonrisas (uno de los más elaborados es un diálogo sobre las secuelas y los remakes); para abonar el terreno de la comedia, el papel de Stanley Tucci cubre bien al ausente personaje de John Turturro.

La acción está a cargo de los alienígenas mecánicos, pero los humanos tienen su peso, incluso le echan la mano a Optimus en un momento crucial, en pocas palabras: hay trancazos hasta para repartir.

El 3D está a la altura de la megaproducción hollywoodense que es, no podía fallar este aspecto. La cinta tiene el plus de estar filmada con cámaras IMAX, aspectos apreciables en el cine.

Es una película dirigida a un sector amplio, aún así, no es La (gran) Película de la temporada, la mejor palabra para definirla ya la dije al principio: es exagerada, incluso absurda. Así que, para los exigentes y más clavados, va todo lo malo:

Las anclas de la película, y en parte lo que ha mantenido a la franquicia durante estos años, han sido Bumblebee y Optimus. A pesar de que tienen una personalidad muy marcada, los nuevos autobots, como el resto, van a pasar al olvido (rápido: Di el nombre de alguno de los otros transformers que han salido… ¿nada?), eso está medio chafa, ¿no?

El nuevo elenco, encabezado por Mark Wahlberg, no te hace olvidar a Shia LaBeouf y compañía; aunque tampoco es que los extrañemos mucho por esas actuaciones.

Su product placement es descarado, el de los coches se sobreentiende, todos los demás no (en especial el de la chela), y aunque tampoco es algo grave que demerite propiamente la película, sí te saca un involuntario: “su comercialote”.

La película se prolonga hasta las casi tres horas y, con tanto enredo y momentos pirotécnicos, llega un punto en que se siente eterna, pero era la duración necesaria para meter tantas detonaciones.

Hay que decirlo con todas sus letras por superficial que sea, ya que es un aspecto que muchos toman en cuenta: Nicola Peltz, quien interpreta a Tessa Yeager, no está mal, pero no le llega en guapura a Megan Fox ni a Rosie Huntington-Whiteley y su personaje no tiene tanta fuerza, hasta Shane Dyson (Jack Reynor) tiene más peso.

El guión está plagado de incongruencias y no es la primera vez que la vemos, así que por último, van tres momentos absurdos de la película (SPOILER ALERT):

Optimus le dispara a un gringo, sí se muere pero uno pensaría que lo haría volar en pedazos, parece que lo gore no es lo de Bay.

Al final, (sí, al final, te lo advertí) Optimus se va de la Tierra ¡volando! ¿Por qué diablos no usó este recurso en toda la película? Hubo algunos momentos en que le hubiera ayudado.

Al final dejan libres a los dinobots en tierras chinas como si fueran cualquier criatura inofensiva, total, ¿qué podría pasar si ya destruyeron la ciudad?

País:
Reparto: Mark Wahlberg,Jack Reynor,Li Bingbing
Director: Michael Bay
Género: Acción;Aventura
Nombre Original:
Año: 2014
Estreno: 2014-07-11
Duración: 157
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