Top: los mejores pingünos del espectáculo

Ya sea por su jocosa forma de caminar, su habilidad en el agua o simplemente por su barriga blanca, los pingüinos han tomado cierta fortaleza mediática en los últimos años.

Este viernes la peli Reyes de las olas, invadirá las pantallas nacionales con un tema cool y muy al estilo de los Beach Boys: el surf.

Sin embargo, Reyes no es la primera cinta que trata acerca de estas aves sudecuatoriales (cabe señalar que no hay pingüinos en el Polo Norte), nosotros te decimos qué otros largometrajes han tenido como protagonistas, a los también conocidos “pájaros bobos”:

  • La marcha de los pingüinos: documental francés que se llevó el Óscar  dentro de su categoría. Trata de la vida amorosa y gélida de los pingüinos Emperador, y su cortejo/apareamiento/crianza de bebés en uno de los climas más hostiles del planeta.
  • Batman regresa: Probablemente la mejor adaptación de álter ego de Bruno Díaz, y definitivamente la mejor caracterización de uno de sus enemigos: El Pingüino. En esta cinta De Vito encarna a un adefesio criado por estas aves, que a la larga resulta ser un villano desalmado, con debilidad por nadar en aguas congeladas y comer pescado crudo.
  • Madagascar: Una peli de animación mediocre que fue semi taquillera, gracias a unos pingüinos sarcásticos y con síndromes de milicia. Ellos sin duda, rescatan la película del olvido.
  • Happy feet: Otra movie que se llevó el Óscar, y en el cual Mumble, un ave bailarín, critica al consumismo y a la avaricia del ser humano.
  • Como si fuera la primera vez: Ambientada en Hawaii, en este largometraje Adam Sandler utiliza a su mascota, para conquistar y reconquistar a su amnésica novia, Drew Barryomore.

Pero no sólo el cine se viste de gala con estos pajarracos-de-smoking, también en la cultura popular han alcanzado la fama:

  • Pingu:  una serie suiza de animación vía plastilina. El protagonista era homónimo al título del programa, y era un pingo que se la pasaba haciendo travesuras antárticas. Ah,  claro, el programa era para un público infantil.
  • Chilly Willy: Uno de los personajes entrañables del show del Pájaro Loco. Era un pingüino con cara de bebé que  siempre quería ser capturado, comido o molestado por mamíferos del Polo Sur.
  • Pingüinos de Beakman: un par de roñosos y neófitos seres que encontraban la paz viendo Beakman (el científico más famoso de los 90) en su televisor. Sus gags al inicio y final del show, eran magistrales.
  • Pingïnos Marinela: Son esponjosos de chocolate y con un relleno cremosito. ¡Yomi! El antojo favorito de la infancia –junto al Gansito–, adolescencia y adultez. Si los tomas con leche o congelados, son aún más ricos. Y lo mejor: vienen en paquete de dos.
  • Tux: es la mascota de Linux, el sistema operativo preferido de programadores.
  • Bon Ice: Claro, en su versión botarga que ofrece sus congeladas de dudosa procedencia.

Así que ya sabes, corre a ver Reyes de las olas, compra tu tabla de surf y luego lánzate a Puerto Escondido.