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Robin Hood - Peliculas | Chilango.com

Revista Chilango

Belleza Chilanga
Febrero 2012
No. 99
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Robin Hood

Crítica Chilango

       

Crítica Chilango


Por Josue Corro

 

Olvida a Kevin Costner.

Olvida las mallas, el Bosque de Sherwood y el romanticismo maquiavélico que tiene implícito el nombre de Robin Hood: el ladrón bueno que roba para darle a los pobres.

Aquí, en esta película, muere el mito de Robin, y nace la leyenda de un plebeyo que no decidió ser un héroe, sino que decidió luchar por la justicia y por la libertad.

Hace diez años, Sir Ridley Scott demostró que es uno de los directores más importantes en la historia del cine, cuando probó que un gladiador podía vencer a un Imperio; hoy, vuelve a manipular esta fórmula tan trillada de hombre común+violencia+gobierno+batallas épicas (que ya le ha funcionado en Los Duelistas o Cruzada ), y nos presenta una precuela cargada de acción y embrollo político. Una especie de Batman Begins, que si bien no logra emular lo que consiguió Nolan con Bruce Wayne y la emancipación del héroe moderno; al menos logra que Robin Hood deje de ser considerado un personaje folklórico, y lo vuelve real, lo vuele humano.

A diferencia de la decena de obras acerca de Robin Hood, en esta versión por fin podemos entender su psique, su cinismo y sobre todo, la razón por la cual es probablemente, el arquero más famoso de la cultura pop: porque era un Don Nadie que luchó en Las Cruzadas a lado del Rey Ricardo Corazón de León. Y no lo hizo por un amor cristiano, por defender su título nobiliario.. sino que lo hizo por dinero. Y por esta razón, era tan efectivo con el arco: era la única forma que conocía para subsistir. Para representar todo el peso de este personaje histórico, no había otro actor más adecuado que Russell Crowe. Su cara que no esboza una sonrisa, sino enmarca la duda y el dolor, muy al estilo de su Maximus Decimus Meridius (créeme, las comparaciones serán casi obligatorias), Crowe logra congelar la pantalla con una mirada taciturna y sus manos llenas de sangre.

La historia inicia después de una batalla cruel en Francia donde muere el Rey, entonces Robin junto con otros tres hombres (entre ellos, Pequeño Juan) desertan del Ejército y huyen hacia Inglaterra. Sin embargo en el camino, se topan con la Corte del Rey gravemente herida después de una emboscada. Uno de los hombres moribundos es Sir Robert Locksley, quien le pide a Robin que no sólo transporte  la Corona a Londres, sino que lleve su espada a su padre en Nottingham, Sir Walter.

Esta primera parte del film, también nos presenta a los otros dos personajes principales: Lady Marion (C. Blanchette, quien madura con gracia y talento), la viuda de Locksley; y al Rey Juan, un hombre tirano, corrupto y débil. La trama toma ritmo cuando Robin al llegar a Nottingham, conoce al padre invidente de Sir Robert, quien ante el temor de perder sus propiedades, le pide que finja ser su hijo para proteger el castillo, y a sus siervos. Y justo en este momento, comienzan las fallas de la cinta: Robin acepta sin titubear, sin que exista un conflicto emocional entre este bizarro triángulo que se forma entre Sir Walter-Marion-Robin. La farsa nunca se descubre, y transcurre sin contratiempos. Como en un cuento de Disney: sólo hay risas, días soleados y pajarillos cantando. Strike uno, Sir Ridley Scott.

Ese no es el único strike: hay al menos otra falla que provoca que Robin Hood no sea una joyita comercial: los clichés innecesarios. A Scott lo venció el romanticismo, y filmó escenas que deliberadamente son absurdas, como Marion vestida de caballero medieval luchando contra el enemigo; y la incoherencia en la que cae el personaje de Robin, quien de un día para otro se convierte en un maestro dialéctico, un orador mítico que es capaz de hablarle a campesinos y a la nobleza por igual. ¡Vamos, Ridley! Robin era un soldado... ¡por favor!

Sin embargo, estos puntos quedan en un segundo plano, porque al salir del cine seguirás boquiabierto por la maestría con la cual Scott filma las batallas épicas (probablemente el cineasta más completo para este tipo de escenas): es un geniecillo en el arte de derrumbar castillos, de llevarnos de la butaca al pasado, y ponernos en la primera línea de batalla entre espadas, flechas y caballos.

De hecho, hay dos escenas que probablemente, se queden grabadas en nuestra memoria cinéfila: un encuentro feroz en la playa, que  recuerda la primera escena de Rescatando al Soldado Ryan -obviamente con la tecnología bélica del siglo XII-, y la otra, un claro homenaje que le rinde Scott a la cinta Robin Hood, El Príncipe de los ladrones, cuando la cámara sigue el trayecto mortal de una flecha. Genial.

Insisto, olvida todo lo que sabes de Robin Hood, porque este verano ha muerto el héroe clásico, y ha nacido el forajido de carne y hueso.

Pais:

EUA

Reparto:

Russell Crowe, Cate Blanchett, William Hurt, Matthew Macfadyen, Mark Strong, Oscar Isaac, Lea Seydoux, Scott Grimes, Kevin Durand, Alan Doyle, Danny Huston, Max von Sydow

Director:

Ridley Scott

Genero:

Acción, Aventura, Drama

Nombre Original:

Robin Hood

Año:

2010

Duración:

140 min

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