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Entrevistamos al dueño de Mecos Films

Un pornógrafo gay en México

08 de agosto de 2012
Por    Enrique Torre Molina @etorremolina

En una entrevista para el sitio web Let’s Talk About Sex, Paul Morris, productor porno, dijo que la pornografía es hoy el género más influyente y diseminado en el planeta. Justo por eso me sorprende que Mecos Films, la primera productora de pornografía gay en México, sea también la única.

Platiqué con Gerardo Delgado, quien encabeza la empresa, en un departamento del Centro Histórico de la Ciudad de México, que resultó menos oscuro y más alivianado de lo que esperaba. Igual que él.

Mejor conocido como El Diablo, y fan de la pornografía desde los 11 años, siempre quiso trabajar en esta industria. “¿Por qué nada más un dedo?” o “¿Por qué echan los mecos en el pinche balón de futbol americano?” eran algunas de sus preguntas al ver escenas en diferentes cintas. El sueño de convertirse en pornógrafo finalmente se cumplió a sus 37 años.

¿Cómo y por qué empezaste a hacer porno?

Un día quedé muy deprimido después de trabajar en un restaurante de éxito. Era chef. Después de un año de trabajar en una cocina donde todos los días lidias con cuchillos, fuego, arte, cocineros, clientes, rapidez, perecederos era muy estresante para mí. Decidí abandonar el restaurante, darme un break y pensar en qué iba a hacer de mi vida. Un gran amigo me preguntó; le dije que porno y me ofreció ayuda. Así empezamos a crear una productora con la que hicimos La Putiza y La Verganza. Salía más barato hacer dos películas que una. Creamos un buen grupo de amigos, porque no teníamos suficiente dinero ni suficiente talento como para hacer una buena película: el que escribía telenovelas, pues que escriba el guión; el que es artista, que haga la dirección de arte; el que es hombre de ideas, le puso los nombres. El amigo financiero nos dijo que no iba a ser negocio. No le creímos, pero tenía razón.

¿Qué pasó con la primera película?

Esto fue en 2004, todavía no estaba terminada y nos enteramos del Festival Internacional de Cine Erótico Gay de Barcelona, el Heat Gay. Nos dieron chance de mandarla y nos ganamos dos premios: Mejor Película Gay y Mejor Guión, que en porno no es tan fácil de ganar como Mejor Mamada o Mejor Doble Penetración. Eso fue un gran boom para la prensa que ya estaba más interesada en saber de nosotros. El primer artículo que sacaron fue en la sección de Cultura de Reforma. Decía “México no gana en nada más que en porno” o algo así.

¿Cuál fue la reacción de los medios gays?

El estreno fue raro. Fueron treinta y tantos medios: Televisa, Canal 22, Azteca, radio, periódicos, de todo. Los únicos que no, fueron los gays. Boys & Toys, una revista de esa época, vio que habíamos utilizado como relaciones públicas a su ex editor, se emputó y se fue. ¿Por qué? No sé. Los de Ser Gay, una revista horrenda, no se llevaban con el dueño del antro, entonces no fueron. Y Homópolis, si no les comprábamos publicidad, no iban a sacar nada. Entonces los medios gays realmente me valen madres.

A partir de entonces, ¿qué ha cambiado?, ¿ya es un negocio?

Ha habido etapas. La Putiza no fue negocio porque fue un producto caro. Nos asociamos con una productora de cine y nos salió muy caro. La piratería nos estaba matando. Por la cuestión de las máscaras no pudimos venderla en Estados Unidos, principal consumidor de porno en el mundo, porque hay una norma que dice que porno con máscaras se presta a violación o se puede pensar en violación. Al final de cada escena necesitábamos que todos se quitaran las máscaras y nosotros no hicimos eso. Apenas recuperamos lo invertido. Creé Mecos Films con nuevos socios: Electrobeat y Mayor Tom. ¿Y cómo empieza la industria porno en un país donde no hay porno como México? Pues con un tipo que quiere ser director y con actores que quieren ser actores. Al principio nos fue bien porque la pudimos vender en Estados Unidos. Cuando sacamos la segunda fue cuando todo mundo empezó a ver porno por internet y ya no en DVD. Se nos cayó el negocio y no nos actualizamos a crear una página de internet enfocada a los gringos.

¿Por qué no hay nadie más haciendo porno gay en el país?

Primero, tenemos mucho porno bueno y barato, a $15 afuera de cada metro y gratis en internet. Estamos acostumbrados a ver mucho porno gringo, europeo, el que sea, y del que te guste a ti específicamente. Segundo, mucha gente todavía cree que es ilegal hacer porno en México y no se animan. Tercero, porque son flojos o el porno no les excita tanto como para crear una industria.

¿Qué necesita alguien para salir en tus películas? ¿Qué buscas cuando haces casting?

Siempre llegan muy nerviosos. Trato de relajarlos. Les platico cómo trabajamos, cómo producimos, el tiempo que nos tardamos; lo que me gusta de un actor porno. Ahí es cuando les digo que un actor porno actúa el placer. Se siente muy rico tener sexo, pero ahora quiero verlo en tu cara, con todo tu cuerpo y tu expresión. Busco un conjunto de cara, cuerpo, miembro, nalga, dependiendo de si es activo o pasivo. Y mucho es la actitud. Hay grandes actores porno que no tienen el gran miembro o no son tan guapos, pero la actitud a la hora de coger es lo que prende a la gente. Eso me gusta encontrar o sacarle al actor. Les pregunto qué les gusta en el sexo, qué es lo más fuerte que han hecho, como para calentar motores y pasar a la segunda parte del casting donde me enseñan su cuerpo, una erección. Los pongo a cachondear con ellos mismos y les digo qué caras quiero que hagan, qué tipo de placer quiero que me demuestren.

¿Han llegado chavos bugas o que a la hora descubren cosas que antes no les gustaban?

Sí. Ya me tocó con uno que nunca había sido pasivo, y cuando llegó su compañero de escena le encantó, le fascinó, le propuso que se la metiera y se le fue como agua. Ya llevo dos heterosexuales. Eso me excita mucho. Mi deporte favorito son los bugas. Trabajar con un buga que es la primera vez que tiene sexo gay está padrísimo. Aparte está padre que la gente se imagina que mis actores son escorts o asumen algo sobre su nivel cultural, cuando la verdad es que tengo abogados de la Libre de Derecho, arquitectos, premios nacionales de pintura del INBA, grandes artistas, diseñadores, músicos. Realmente de todo. El intercambio cultural a la hora de conocer a la gente está bien padre.

¿Cuál es tu política para pruebas de VIH o escenas bareback?

En principio todo lo trabajábamos con condón. Ahora que ya empezamos a hacer porno bareback tenemos dos grupos: el de la gente que en su vida coge bareback y quiere hacer porno bareback sin saber su estatus ni el de la otra persona, y la gente que quiere hacer porno bareback sabiendo el estatus de la otra persona. Estamos tratando de conseguir pruebas rápidas para hacerlas nosotros en el mismo set.

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