Mejor película extranjera

Esculturas que nos hacen sonrojar (y no por las buenas)

Mejor película extranjera 

Posible ganador: Amour (Austria)

¿Por qué?

Es una cinta cruda, desalmada y hermosa que retrata la vejez y el amor de una pareja de ancianos en el ocaso de sus días. Un ensayo sobre la muerte y la fragilidad que empuja al espectador a hurgar sin sentimentalismos en la intimidad de los protagonistas. Pero es la fría mirada de Michael Haneke que hace esto posible. Absolutamente inquebrantable y cruel, con un desencanto hermoso y terrible, como suele trabajar Haneke.