Manhattan en la oscuridad

Adrien Brody es un actor con muchos dotes, pero viéndolo en retrospectiva también es inconstante, tal vez más de lo que pensaríamos. Lo recordamos por la infalible El Pianista, su trabajo con Wes Anderson, y más recientemente por El Profesor, pero su trayectoria está plagada de películas medianas e, incluso, malas, como sucede en este caso.

Manhattan en la Oscuridad se basa en la novela de Colin Harrison y, para infortunio de su autor, se estrena en el 20 aniversario de la misma. El protagonista es Porter Wren (Adrien Brody), un periodista de Nueva York dedicado a las columnas e historias de crimen, aunque, con el paso del tiempo, ha perdido el interés y sólo cumple con sus entregas para tener ingresos.

Su camino se cruza con el de una viuda, rubia y, obviamente, seductora, que le pide investigar el asesinato sin resolver de su esposo, un cineasta excéntrico en su vida privada; enredos más, enredos menos, la situación pone en riesgo al trabajo y familia del protagonista.
No hay mucho que decir sobre la carrera de Brian DeCubellis, quien tiene un par de cortometrajes y algunos trabajos en televisión sin relevancia, y probablemente lo mismo pasará con ésta, su ópera prima –de la cual también es guionista–, pues el suspenso no es tan palpable, la música está forzada y exagerada, los personajes carecen de encanto: no hay un sustento para el intento fallido de film noir de este director.