Las películas de Bob Dylan

Conoce su lado cinematográfico

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Nadie recuerda a Robert Allen Zimmerman (nacido el 24 de mayo de 1941), es una sombra de quien desde hace varias décadas es mejor conocido como Bob Dylan.

El cantautor estadounidense destaca por su contribución (y revolución) al mundo de la música: dio sus primeros pasos en las vías del folk para después, pese al disgusto de sus fans, dejarlo atrás y pisar el acelerador en la autopista del rock. La guitarra y la armónica fueron las compañeras más fieles de su sus ideas y de su voz, el piano llegó más tarde a la reunión.

Su curiosidad lo llevó probar los sonidos del country y el gospel. Hizo covers de sus propias canciones, como si se estuviera viendo en un espejo y lleva años en una gira sin fin.

Dylan es un personaje tan interesante que no pasó mucho tiempo antes de que su figura se quedara inmortalizada en el celuloide (prueba de ello es Festival, de 1964), además él tuvo interés en el mundo cinematográfico y hasta ha sido interpretado por diferentes actores; checa su filmografía básicas y conoce una cara distinta del también escritor.

Todo empezó con Dont Look Back. En 1965 D. A. Pennebaker acompañó a Dylan durante su gira por el Reino Unido, en uno de sus episodios más obscuros, era la época en que estaba haciendo una transición musical del folk al rock (decisión que marcaría su carrera), para entonces ya había grabado Bringing It All Back Home.

Es considerado uno de los mejores documentales del rock, arranca con el videoclip de “Subterranean homesick blues” (algo novedoso para la época) y nos muestra al músico en el escenario (improvisando, cansado de seguir atascado en el mismo género) y detrás de éste; también lo vemos en la intimidad de su habitación, echando relajo con sus cuates. Se estrenó hasta 1967 pero a Dylan no le gustó.

Como “Bobby” no quedó satisfecho con el resultado de su primer aparición fílmica, se aventuró a dirigir e hizo Eat the document en 1966, un documental experimental sin una línea definida, si lo ves no trates de encontrarle sentido, las mayoría de las escenas no se conectan.

Aparentemente, al principio está consumiendo algún tipo de sustancia (no es secreto que le entró a las drogas), las imágenes en movimiento también guardan las quejas de sus seguidores y hasta hay un pequeño sketch dividido en fragmentos (donde supuestamente él es un villano que avienta por la ventana a un chica). En ese momento tocaba folk durante la primera mitad de sus conciertos y en la otra prendía los amplificadores para sus nuevas rolas rockeras.

Este trabajo nunca se estrenó oficialmente, aunque hubo algunas copias sueltas, no está a la venta, pero si le rascas bien, puedes encontrarla en internet.

Luego, en 1973, dio un pasó más fuerte en el mundo cinematográfico, en Pat Garrett y Billy the Kid hizo su primer papeles, un joven vaquero ¿llamado? Alias, el personaje es secundario y no es tan memorable como el soundtrack que hizo para este largometraje (de aquí surgió Knockin’ on heaven’s door), aunque es divertido verlo.

Cinco años después hizo Renaldo y Clara, él era Renaldo y Joan Baez era Clara. Una vez más estamos ante un material raro, cuatro horas nomás, algunas lenguas dicen que es muy aburrido, aunque si te gusta Dylan y ya viste Eat the document, seguro te lo hechas, lo malo es que es extremadamente difícil de conseguir.

En este siglo las cosas no cambian, el autor de “Like a rolling stone” continúa siendo tema de interés y Martin Scorsese hace un exteeenso documental sobre él, titulado No direction home (2005), un recorrido desde sus orígenes hasta el accidente en motocicleta que lo alejó un par de años de los escenarios. Entrevistas, material de archivo y un par de interpretaciones. No hay mejor manera de entender a este ícono musical. 

Edie Sedwick (interpretada por Sienna Miller) fue una de las modelos más importantes de Andy Warhol (Guy Pearce), que también tuvo sus queveres con Dylan. En Factory Girl (de 2006) vemos este triángulo amoroso, con una buena encarnación de Hayden Christensen como “The Musician”, una figura sin nombre que no engaña a nadie, sabemos perfectamente de quién se trata.  

  • Por cierto, el video que hizo Warhol de Dylan sí existe, es uno de sus famosos screen test.

Y entonces, un año después, llega Todd Haynes con I’m not there: En español le pusieron Mi historia sin mí, ya sea en inglés o en español, el título tiene bastante sentido, Dylan no aparece hasta el final de la película. Desde un principio el director nos advierte que es una película INSPIRADA en la vida y obra del cantautor.

Siete grandes actuaciones (Christian Bale, Marcus Carl Franklin, Cate Blanchett, Richard Gere, Heath Ledger, Ben Whishaw) que presentan diferentes facetas y muchas referencias a Dont Look Back, Eat the document, Pat Garret y Billy the Kid, si antes de verla te echaste un clavado en las películas anteriores vas a entenderla mejor. 

  • La banda sonora es una joya, son covers de Sonic Youth, Charlotte Gainsbourg, Jim James (voz del grupo My morning jacket) y The Black Keys entre otros.

Si quieres verlo en otras historias, hay material de dónde escoger: Sale a lado de Penélope Cruz, Mickey Rourke, Jeff Bridges, John Goodman y Val Kilmer en Masked And Anonymous, escrita por el mismísimo Dylan. También actúa en Harts of fire, de 1987, junto a Rupert Everett y Fiona Flanagan.

Si prefieres verlo tocando sus canciones está The Other Side of the Mirror: Bob Dylan at the Newport Folk Festival (2007), el MTV Unplugged (1995) o en The 30th Anniversary Concert Celebration (1993).

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