¿Por qué Gossip Girl fue nuestro placer culposo?

Razones por las que extrañamos esta serie

Foto: Gossip Girl

En diciembre del año pasado le tuvimos que decir adiós al famoso “Manhattan’s elite” y resignarnos a la idea de que Gossip Girl no volvería para una séptima temporada. (En México, aún podemos disfrutar de los últimos capítulos por Glitz, pero ya no por mucho tiempo). Así que haciendo un trabajo de nostalgia pura, regresamos la memoria seis años en el tiempo y recordamos las razones por las que nuestras vidas jamás volverán a ser las mismas luego del “XoXo”.

10. Música para nuestros oídos. Olvídense de lo que ven y abran las orejas. Si alguna vez lo hicieron mientras sintonizaban Gossip Girl seguramente disfrutaron de uno de los mejores soundtracks de la TV.  De Peter Bjorn a Amy Winehouse, pasando por todo un catálogo indie y terminando en un cover a capela de Fergie, Serena y su elite siempre estuvoacompañada de la mejor música. ¡Toma eso, Glee!

9. Sexo, drogas y rock n roll. ¡La historia comienza con Nate, pantalones abajo, mano arañando el pelo de Serena, haciendo mucho más que carambola sobre una mesa de billar! Estos adolescentes de Manhattan no tomában kool-aid y veían a la familia Telerín todas las noches. Digamos que tenían aficiones… levemente más clasificación C.

8. New York, New York. ¡Levanten la mano si alguna vez pasaron junto a las escaleras del MET y seimaginaron tomando un chai latte junto a la Queen B de la preparatoria! Gossip Girl se convirtió en el catálogo por excelencia de lo mejor que Nueva York tiene para ofrecer del Upper East Side a los Hamptons, pasando por Brooklyn. ¿Quién es Frank Sinatra cuando ojos que no ven, corazón que no siente?

7. La mona que vestía de seda. Niñas aquí presentes (y alguno que otro caballero), no nos dejarán mentir cuando decimos que cada que Blair salía con una diadema de moño en la cabeza o Serena con una mini falda corrían a su tarjeta de crédito más cercana para endeudarse hasta las manitas por un conjunto que dijera “Me visto como una Gossip Girl, ¿y?” Y nada, ninguna otra serie ha logrado imponer moda de la forma en la que GG lo hizo. Lo sentimos, Kardashians.

6. Pásame la botella. ¿Una fiesta de máscaras? ¡Check! ¿Champaña en el penthouse? ¡Check! ¿Una boda con un príncipe? ¡Check! Si de echar desmadre se trataba, los niños de Gossip Girl sabían como darle al término “tirar la casa por la ventana” todo un nuevo significado. Solo desearíamos poder conocer a un Chuck Bass para poder asistir a uno de sus famosos “nadie sale de aquí virgen”.

5. Agüita de horchata, ¿alguien? Perderte de un capítulo de Gossip Girl podía significar que la próxima vez que sintonizaras te tuvieras que preguntar, “¿En qué momento cambiaron éstas de novio? ¿Cuándo fue que ellos se acostaron y más importante aún, en dónde? ¿Que quién hizo qué mientras Dorota grababa?” No nos estamos diciendo chismosos, pero sólo digamos que si la curiosidad mató al gato, de las nueve vidas… ya sólo nos quedaría una.

4. Ay cómo odio amarte. ¿Existirá alguien tan bipolarmente perfecto como Blair Waldorf? En un mismo capítulo lograba llevarnos del odio puro, a la admiración, al “cuando sea grande quiero ser ella” y de regreso al “que se muera”. ¿Cuántos villanos más pueden presumir de cubrir esos 360 grados de la manera en la que Queen B hizo por seis años? Le echamos porras y le deseamos mal de ojo, pero ante todo…nos va a hacer falta.

3. Tu casa es ¿mi casa? ¡Ojalá! ¿Sí vieron los departamentos en los que vivían todos? Vaya, incluso los Humphreys que habitaban un loft en Brooklyn, nos hacán babear por tener 5 de sus 180 metros cuadrados. Y ni nos metemos con el departamento de dos pisos de los Van Der Woodsen porque corremos el peligro de que nos dé una aneurisma. Sólo nos queda una pregunta, ¿a qué agente de bienes raíces contactamos para tener uno así?

2. Elemental mi querido, Watson. Misterio como el de ‘Gossip Girl’ no se ha visto en televisión jamás. Y estamos hablando de que existe C.S.I. Por seis temporadas nos rompimos la cabeza tratando de averiguar quién era la famosa Gossip Girl, cómo le hacía para estar en todo, qué la motivaba para convertirse en el alarma de Constance High, y, ante todo ¿por qué diablos tiene la voz de Kristen Bell? No les vamos a arruinar nada, pero al final se nos revela el nombre de este ser omnipresente y es toooda una sorpresa.

1. Chuck Bass. No requiere explicación.